El más feliz, ya sea rey o campesino,
es quien encuentra la paz en su hogar.
Goethe.
¿Eres feliz? ¿Soy feliz? ¿Qué es la felicidad? Son preguntas que alguna vez nos hemos hecho o se la hemos planteado a algún conocido. No tengo una respuesta que me satisfaga. Sin embargo, conozco a ‘alguien’ que me ha llamado la atención porque siempre lo he visto de buen talante ¿¡podría decir que invariablemente lo he visto feliz!? Y aquí va la historia.
Es de mañana, voy con mi mamá en mi carro conduciendo a algún destino cercano por alguna
diligencia casera. Caracas no es una ciudad que se camine; es insegura y los transportes públicos no suelen prestar buenos servicios
al ciudadano.
De repente mi madre me dice: -De regreso pasamos por donde “el hombre feliz”… quiero que vea si estos
mocasines aún se pueden arreglar cambiándoles la suela. y continúa: …Son muy cómodos para el uso diario... como éstos ya no se consiguen más… no de esta horma. Ojalá me los repare.
Está bien vamos para allá … y así veo si ya está lista la cartera que le llevé la semana pasada para que le
cambiara el cierre. Le contesto a mi mamá.
Ya de regreso, estaciono el carro
frente al quiosco blanco del zapatero, ubicado en una acera de una de las
calles de la urbanización, al lado del quiosco de revistas.
Nuestro “hombre feliz” al vernos,
se incorpora de su asiento de trabajo, deja lo que está haciendo y se acerca al
carro por el lado del copiloto. Nos saluda -llamándonos por nuestro nombre con el 'señora' por delante- y, con una amplia sonrisa. Escucha lo
que le dice mi mamá, le recibe los mocasines y le dice: Ok. Está bien mi doñita yo se los arreglo bien ‘fino’ para que usted
pueda caminar tranquila por el parque.
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| Oscar. En el letrero dice: "Silencio futuro millonario trabajando". |
Nuestro “hombre feliz” a mí me
entrega mi cartera perfectamente arreglada. Y me cobra barato, como siempre, son tan solidarios los precios por su trabajo que ya ni le preguntamos, con
anticipación, cuánto nos va a cobrar por esto ni aquello. Y partimos contentas, luego de haber conversado un poquito con nuestro amigo feliz.
Y porque no decirlo, también algo impresionada, yo, porque en los casi veinte años
que conocemos a Oscar nunca lo hemos visto de mal humor, ni cansado, frustrado, quejándose o de mal talante. Él siempre esta sonriente, es atento, agradable. No es un hombre adinerado, ni mucho menos, debe ganar lo suficiente para vivir con modestia pero dignamente. Lo que sí tiene es una retahíla de
fieles clientes, y amigos con los que juega dominó frente a su quiosco los sábados por la tarde. Y eso, creo yo,
lo debe hacer feliz.
En conclusión ¿qué nos hace felices
a los hombres de este planeta?... Habrá tantas respuestas diferentes como hombres
en la tierra.
Pienso que para los seguidores del filósofo
griego Epicuro son felices los que
logran lo que es placentero para ellos.
Para los Aristotélicos sería lograr la autorrealización
en la sociedad mediante el ejercicio de la virtud.
¿Será la felicidad una actitud mental?, ¿una decisión personal? No lo sé.
No se puede decretar a un colectivo o decretarte a ti mismo ser feliz. ¡Eso es imposible!
Los orientales conciben la felicidad como un estado de armonía interna que se traduce en un bienestar que perdura en el tiempo.
Cada quién que se dé su propia
respuesta.
Por ejemplo, yo soy feliz cuando
recuerdo las anécdotas de mis hijos cuando eran pequeños.
Soy feliz y sonrió conmigo misma
cuando mi mente recrea el primer día de clases de mi hijo mayor. El pre kínder de
Luis. –Pensábamos que iba a llorar- y, en
cambio, ese pequeñín con su lonchera en la mano con una seguridad muy madura
para sus escasos tres años nos dijo a su papá y a mí. Sin derramar una
lágrima -¡Váyanse ya! Y se dio media
vuelta hacia su salón de clases, tomado de la mano por su maestra... Los que lloramos
fuimos nosotros.
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| Luis |
Soy feliz y sonrío, con el recuerdo de mi segundo hijo Pedro a sus 2
años y medio, cuando en los centros comerciales entrabamos a una juguetería y
pedía que le comprara juguetes y yo le respondía: no puedo comprarte esos juguetes porque no tengo
plata. Y él me respondía: ‘¡¡¡paga con cheque!!!’ o ‘¡¡¡saca plata de la pared!!!’ (se refería al Cajero automático). O cuando un poco mayorcito nos contaba un chiste de Condorito y remataba ¡plop!
Nosotros teníamos que reírnos ¡Jajajaja!
Así él... que había permanecido expectante, recién sonreía feliz. y nos decía ¿¡Les cuento otro chiste!? y nosotros ¡plop!
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| Pedro con su manito extendida |
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| José |
La felicidad te la proporcionan
momentos inolvidables, vivencias, personas, es ese sentimiento de bienestar que
a pesar de las vicisitudes debemos tratar por todos los medios que perdure en
nosotros.
El escritor italiano Cesare Pavese dijo que no recordamos días, recordamos momentos. Y esa es una gran verdad.
Me siento feliz cada mañana cuando despierto y me persigno por un día más. Por los rayos de sol que entran por la cocina de mi apartamento, porque desayuno con el trinar de los pájaritos en especial del huidizo cantarín Cristofue que me visita todos los días en las mañanas; por los colibrís que vienen a alimentarse con mis sábilas y bromelias, por aquél pequeñin que se atreve a entrar en mi cocina sin tenerme miedo y desayunamos juntos, yo lo mío y él se come las migajas que pululan en el piso.
El escritor italiano Cesare Pavese dijo que no recordamos días, recordamos momentos. Y esa es una gran verdad.
Me siento feliz cada mañana cuando despierto y me persigno por un día más. Por los rayos de sol que entran por la cocina de mi apartamento, porque desayuno con el trinar de los pájaritos en especial del huidizo cantarín Cristofue que me visita todos los días en las mañanas; por los colibrís que vienen a alimentarse con mis sábilas y bromelias, por aquél pequeñin que se atreve a entrar en mi cocina sin tenerme miedo y desayunamos juntos, yo lo mío y él se come las migajas que pululan en el piso.
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| Cristofue. Great Kiskadee Se llama así porque en su trinar parece decir "¡cristo fue!". |
Soy feliz cuando recuerdo los muchos
momentos inolvidables, buenos y no tan buenos, pero juntos, que hemos vivido mi esposo y yo a lo largo de
35 años de matrimonio. Y los que nos faltan por vivir con la bendición de Dios.
Ahora cuéntame tú ¿qué es la felicidad para ti?
Ahora cuéntame tú ¿qué es la felicidad para ti?









