sábado, 23 de abril de 2022

Forastera de este mundo

Sábado, 23 de abril 2022, Lima-Perú

Lucho llega de comprar su infaltable periódico, se sienta a leerlo. Él ya desayunó. Es nuestra costumbre que cada uno se prepare su propio alimento tempranero. Él, sándwich con mermelada, mantequilla de maní, o queso con jamón, de beber leche caliente con café y azúcar. Yo,  preparo mi clásico desayuno de avena cruda, la sirvo en agua hirviendo le agrego linaza, ajonjolí, chía, girasol, pasas, plátano, uvas, arándanos, lo que tenga, en un plato hondo. Antes, si tengo, como  almendras, o nueces o pecanas o guindones, una de cada una. Lucho lee El Comercio. Algo comenta en voz alta, yo oigo, pero no atiendo; estoy procesando en mi mente las escenas de ayer de Outlander, pienso en Jamie, su dolor, rabia, tristeza, ha autorizado, ordenado, a su gente fiel, íntegra como él, les dice con su rostro acongojado al encontrar, ver a su mujer que yace temblando en la tierra cual guiñapo  humano, “mátenlos a todos”. Le doy la razónson seres malvados, forajidos que han ultrajado, violado cada uno de ellos hasta casi matarla a Claire, su sassenach (forastera). La encuentra inerte, ultrajada, yace en el suelo temblando, adolorida, casi muerta. 

Reacciono y recién proceso el comentario de Lucho, sobre lo que acaba de leer en el periódico. El Perú actual está gobernado por políticos mediocres, corruptos, sin escrúpulos, de escasa formación, al menos su presidente. Por otro lado, existen diarios que informan la verdad, periodistas valiosos, íntegros, que no se venden y periodistas, medios de comunicación que tergiversan las noticias a cambio de prebendas, publicidad, son los “los enchufados” informan a favor del poder que gobierna a cambio de favores, ven al país como un botín. Es cuando yo pienso y evoco en mi mente a la periodista italiana Oriana Fallaci. Ella decía:  "Si una persona tiene talento, se le puede preguntar la cosa más trivial del mundo: siempre responderá de modo brillante y profundo. Si una persona es mediocre, se le puede plantear la pregunta más inteligente del mundo: responderá siempre de manera mediocre". 

Es así cómo responden cada uno de los que están gobernando Perú, ejemplo, el presidente Pedro Castillo dice cada tontería, y su premier A. Torres un anciano cascarrabias con incontinencia verbal ofensiva. Los peruanos sensatos, íntegros, el peruano que se levanta día tras día para salir a trabajar con honestidad y llevar el pan a su hogar ¡ya están hartos! Por Dios, ya ha muerto gente inocente, jóvenes por disparos de bala dirigidas con intención de matar. No puedo borrar de mi mente el caso reciente de la semana pasada, una madre a quien la prensa entrevistó en plenos acontecimientos de protesta ciudadana. Ella en su vivienda está con su bebe en los brazos, a su lado, la otra pequeña de dos años juega con su muñeca. La joven madre recibe la llamada por teléfono móvil de su esposo, es chófer de una empresa que transporta alimentos, él le dice que ya está llegando, ella se tranquiliza y se lo comenta al periodista que está en su humilde hogar. De pronto pasan escasos minutos, entra el hermano menor de la madre, y le dice, le han disparado, lo han matado. Forajidos están  saqueando el camión

A los días regresa el periodista a la vivienda (¿cómo llamar “casa” a tan básica vivienda?), le pregunta si ha recibido ayuda del gobierno de Castillo, y ella le contesta que no, no han venido. Estoy sola, y no sé de qué voy a vivir, cómo voy a alimentar a mis niñas. Mi esposo nos mantenía. Y llora angustiada, desconsolada, con su recién nacida en brazos.

Yo, quedé preocupada y no he dejado de pensar en esta joven humilde madre. Su esposo, no estaba en las revueltas que protestaban, estaba trabajando, llegaba a su vivienda y lo matan. Ningún gobierno debe mandar a sus huestes de partido ¿pseudo policías? ¿infiltrados armados extranjeros?, a disparar contra su pueblo. No se debe abalear al pueblo que protesta exigiendo sus derechos. Hay otros métodos de control. Yo que he vivido en Venezuela, y he participado en las marchas de Caracas; allá se sabía que habían infiltrados armados, cubanos, extranjeros de otros países. La gente del pueblo venezolano pensaba: un venezolano no le dispara a matar a otro venezolano en una protesta. La gente decía, tienen que ser extranjeros infiltrados traídos por el gobierno para disparar a matar al pueblo que sale a protestar exigiendo sus derechos. Eso pensaba el pueblo de Venezuela en los inicios del siglo 2000.

Año 1968, la periodista O. Falaci, cubrió las revueltas  estudiantiles de aquellas épocas. En un pasaje de Nada y así sea, Oriana ridiculiza, el vandalismo de los estudiantes burgueses que invocaban al Che  Guevara, pero viven en casas con aire acondicionado, van a la escuela en el carro de papá, van a las discotecas con camisas de seda. A esos, en Perú se les llama caviares son de los que agitan a las masas.


 


domingo, 3 de abril de 2022

El Amor es algo muy Especial.

Es verano, pero no para ella, los días seguían siendo fríos, las nubes se adentraban veloces a la ciudad desde el mar como si alguien las empujara ¡apúrense nubes avancen! Atravesaban el parque, cubriendo las calles,  los pisos altos de los edificios, todo se lo tragaba. Anastasia desde  su casa no veía con claridad más allá de su balcón, la neblina tapaba todo. Ella como cada mañana desde que se había mudado a vivir frente al mar, pensó: menos mal que los aviones que recién han despegado desde el cercano aeropuerto ya han agarrado altura y sus instrumentos los guían alto, más alto. Porque la visibilidad es nula desde el cielo a la tierra por la espesura de las nubes. Cierto es, que ésta es la ciudad gris, "Lima la horrible" como la llamó Sebastián Salazar Bondy en su libro (aunque él la tituló así por otra cosa), pensó. Estamos en marzo, es verano, pero no hay sol, sólo ves un colchón espeso de nubes.

 Estaba sola en su casa con su perrito, era su compañía. Su  marido militar, había partido hacía un año, a la selva a combatir la guerrilla, hablaban por teléfono a veces, cuando él tenía señal; sucedía cuando se acercaban a los pueblos más importantes y  poblados, él la llamaba. Pero como el amor es algo muy especial, esa mañana desde muy temprano, ella pensó en su marido a quién no veía desde hacía un año. La vida conyugal había durado apenas cinco meses cuando a él lo llamaron para trasladarlo a la selva.  A veces recibía cartas breves, notas de fechas tardías, nostálgicas, de deseos de regresar a su lado, de amor conyugal frustrado, deseo y ella estallaba en llanto.
Su familia cercana vivía en otro país, Anastasia no tenía a nadie cerca con quien poder hablar y hacer catarsis. Una amiga le recomendó una psicóloga muy buena, ella fue a la consulta, pero ¡oh! decepción, la psicóloga no entendió bien su realidad, creía que arrastraba un trauma de amor frustrado, algo así y no era su caso. Lo único que Anastasia quería era conversar, alguien que la escuchara, entendiera su realidad, su amor ausente lleno de deseo y que la tranquilizara en medio de su soledad. Con el tiempo, se integró como voluntaria en un asilo de ancianos tratando de ocuparse  y no pensar en su realidad. Luego dejó el asilo y empezó a trabajar en su profesión, a estudiar alemán porque este idioma le era muy difícil y le exigía mucho.  Con todo su tiempo ocupado ahora pensaba en él, en su esposo, como una nebulosa, una irrealidad, una ensoñación ¿realmente me casé? Estuvimos juntos tan poco tiempo que ni se. 


Una  tarde que había ido a visitar el asilo de ancianos, decide irse de allí  a casa de su hermana, toman lonche juntas, chocolate caliente con sanguche de jamón con queso y para rematar una copa de vino. Luego ella se despide y se va a su casa. Busca en su cartera la llave, abre la puerta y lo ve a él. Y como el amor es algo muy especial, corre a sus brazos, se besan, se aman, ella lo siente más delgado. Él le cuenta que se había escapado para estar con ella, para amarla, se vuelven a besar, se aman, la noche es toda de ellos hasta que el sueño los silencia. Duermen.

Tocan el timbre de la puerta de la casa. Ella despierta, se pone la bata, pantuflas, corriendo lava sus dientes, enjuague bucal, se pasa rapidito el cepillo por su cabellera,  él debe haberse levantado antes pues no está en la cama. Para no variar es una mañana gris, cubierta de neblina. Son dos militares, ella abre la puerta.  Se quitan el sombrero al verla, la saludan, los hace pasar a la sala, ellos se lo piden, tenían una noticia que darle. Su esposo había muerto hacía ya un  tiempo, en plena semana santa, en combate.

¿FIN?