lunes, 22 de mayo de 2023

¿Deseo... amor?

Uno no puede controlar sus pensamientos, decía el apuesto cincuentón y continúo
 El otro día, fui a casa de un amigo.  Emma, su esposa, guapa mujer de grandes y expresivos ojos, me abrió la puerta y me invitó a sentarme mientras llamaba a Leonardo, mi amigo. ¡Hola Javier! Me dijo Emma, pasa y toma asiento en la terraza mientras llamó a Leo. ¡Hola! le contesté. A la vez  que sentí  el dulce perfume que emanaba de su piel  ¿o de las flores de su jardín? Ese olor despertó en mí un placer corporal, que me erizó la piel ¡Qué pensamientos le vienen a uno a la cabeza, a veces/ Sin querer, sin buscarlos. Emma me dio la mano y me beso en la mejilla cuando me saludó, como es usual entre nosotros. En ese momento sentí que me fluía la sangre a borbotones por todo el cuerpo y me llegaba hasta el cerebro ¿Creí percibir un ligero temblor en las mejillas de Emma? ¿Ideas mías? Me  esforcé por mirarla indiferente y sonreí.  Me dije, tranquilo man, es la  mujer de Leonardo. Qué difícil es controlar el sexo, el instinto, el deseo, el placer corporal, hermano; fuera ya de la moral y los convencionalismos sociales.

Los Amantes - Magritte

Poema 
NO  ADMITO
 No admito que se pueda destruir la unión fiel de dos almas.
No es amor el amor que no logra subsistir o se amengua al herirle el desamor.
El Amor verdadero es tan constante que no hay nada que pueda reducirlo;
Es la estrella de toda barca errante, cuya altura se mide, no su brillo.
No es juguete del tiempo, aunque los labios y mejillas dobléguense a su suerte;
No le alteran del tiempo los agravios, pues su reino no acaba con la muerte.
                 Y si eso es falso  y fuera en mi probado, ni yo he escrito jamás ni nadie ha amado.                                                                                          William Shakespeare.