lunes, 29 de abril de 2013

Recuerdos de Cieneguilla

Los  recuerdos son buenos para el corazón...
A  los compadres: Charo, Lolo, Lucho.

I
¡Ring, ring, ring, ring! - ¡Aló!  Contestó el teléfono, Sofía.
-¡Hola!  Te habla,  Aída.
-Sí reconocí tu  voz ¡Hola! ¿Tú llamándome un sábado; el día que almuerzan con el “padrino”?, contestó Sofía.
-Es que quiero preguntarte  ¿Tienes algún plan para la noche de Año Nuevo?, respondió Aída.
- Nada especial, lo pasaré aquí en casa con mi familia, dijo Sofía.
-¡Ah! Te voy a pasar para que hables por teléfono y conozcas al “padrino”, agregó Aída.
-¿Y eso?  ¿para qué; no me contaste que tenía  novia y que se iba a casar? Contestó Sofía.
-No, después te explico.  Habla con él.  Respondió Aída.
-Ok. ¡Pero esto, está raro! Antes no querías presentarme al ‘padrino’ y ahora sí. ¿Te acuerdas? Cuando el “padrino” vio las fotos de tu matrimonio con tus amigas y te preguntó ¿quién es esta chica? Y esa era yo. Te dije, preséntamelo, pues. Y me contestaste.  No, tiene novia.  Recordó Sofía.
-¡Ja, ja, ja! Es que en esa oportunidad tanto tú, como él  tenían pareja.  Ahora ambos están  libres.  No hay nada de extraño. Te lo paso para que hables con él, se llama Miguel, dijo  Aída.
-¡Hola pata! Dijo Miguel.
-¡Hola! “padrino”  ¿Qué tal?  ¡Encantada de conocerte por teléfono!, respondió Sofía.
-¡Yo, ya te conozco por foto, las del matrimonio de los Salvatierra.  Ellos van a hacer una reunión  de Año Nuevo en Cieneguilla ¿Quieres ir conmigo?, dijo  Miguel.
-Bueno, sí. Puede ser.  Pero primero hay que conocernos personalmente ¿no crees?, le respondió Sofía.
- Mañana a eso de las 7 pm., paso por tu casa ¿Te parece? Contestó Miguel.
-Sí, está bien.  Anota la dirección y mi teléfono. ¿Listo?  Me pasas  a Aída, por favor. Dijo Sofía.
-Está bien.  Sofía.  Nos vemos mañana en tu casa. ¡Chau! Se despidió Miguel.
-Aída,  el “padrino” me dijo ‘hola pata’ ¿Cómo se le ocurre? ¡Yo soy de La Católica!  Y no soy una ‘pata’, le comentó Sofía a Aída.
-¡Ja,ja,ja! No le hagas caso.  Él es de la Agraria.   Es bien ¡buena gente!, respondió Aída.
-¡Ah! ¿¡Bien buena gente!? ¿No?  ¡O sea, es feo!  Pero bueno,  okey, siquiera  me gustó su voz por teléfono,  dijo Sofía.
-Mañana lo conocerás y verás.  ¡Chau!, se despidió Aída.

II
A las siete p.m., en punto,  del día siguiente, Miguel tocó el timbre de la casa de Sofía. María, como era su costumbre, salió presurosa a abrir la puerta  de servicio.  Al ver que era un joven al que no había visto antes. Le dijo: Espéreme un momentito joven, y se fue directo a abrir la puerta principal.
María,  era una persona muy intuitiva, si alguien no le simpatizaba, de la puerta no pasaba. Sin embargo, por una extraña razón hizo entrar a Miguel hasta la sala sin someterlo antes a un somero interrogatorio, como siempre hacía.

Miguel, a la sazón  de 26 años, alto, delgado, moreno, pelo negro, bien peinado, de ojos negros y pestañas curvas, usaba lentes correctores desde pequeño. Vestía impecable con pantalón negro de gabardina, camisa beige, encima llevaba puesto un suéter rojo de cachemira, manga larga y cuello en V.  Parecía recién salido de la ducha. Olía a la colonia francesa Savage para hombres. Su hobby era resolver los crucigramas que publicaban en el diario “El Comercio” y la revista “Caretas”. Acababa de terminar un Máster en Esan en administración de empresas y era ingeniero de profesión.  ¿Todo un nerd?
-¿Una imagen vale más que mil palabras? ¡Sí, esta vez! A Sofía le gustó Miguel al primer golpe de vista.  Al verlo sintió un  estremecimiento.  Una especie de corrientazo en  sus pezones. Y pensó: ¡Ya estoy lista!  ¡Me fregué!¡Este tipo me atrae! 
¡Hola Miguel, encantada de conocerte! Le dijo, mientras le sonreía y estrechaba la mano extendida de Miguel.
-Lo mismo digo -Contestó Miguel esbozando una amplia sonrisa. Mientras pensaba: ¡Qué rica está!  ¡Me gusta más en persona que en la foto del matrimonio de los Salvatierra!  En la que Aída esta retratada rodeada de todas sus amigas.
Miguel esa noche estuvo simpatiquísimo, permaneció largo rato en casa de Sofía, departió con toda  la familia y les trasmitió su carisma, ese atractivo especial innato en algunas personas.  El papá de Sofía hizo algo que a su hija no le gustó nada.  Le invitó a Miguel a que compartiera con él una cerveza Pilsen bien fría.  Algo que nunca antes había hecho con ningún otro amigo de sus hijas.
Esa noche, Miguel aprovechó para invitar  a Sofía a su casa, pues en dos días cumplía años y tendría una reunión con sus amigos. Sofía le agradeció la invitación pero no le prometió ir, y,  no fue.  Lo saludó por teléfono.  Quedaron en que él pasaría por ella el 31 en la tarde para ir juntos a Cieneguilla  a la reunión de Año Nuevo de los Salvatierra.

 III
Miguel y Sofía llegaron  a Cieneguilla casi al anochecer. Inmensa y brillante se veía la luna en plenilunio, parecía más cercana a la tierra. El cielo estaba despejado, adornado por  miles de estrellas, Un viento frío que le ponía a uno la carne de gallina, cubría la comarca. La casa decorada con adornos y luces navideñas. El árbol de pino natural invadía con su aroma toda la estancia dándole un ambiente navideño y acogedor. Toda la familia de los Salvatierra: padres, suegros, hermanas, cuñados, tíos, primos, sobrinos, estaban reunidos allí disfrutando de bebidas espirituosas, del típico chocolate cuzqueño de taza, sándwiches, tortas, nueces, pasas, pecanas y variedad de delicias dulces y saladas típicas de las fiestas decembrinas. El pavo relleno se horneaba en la cocina para la cena de medianoche, estaba anunciándose desde ya con su provocativo olor  que estimulaba el paladar de los comensales.
Aída,  con la bebé Micaela en sus brazos, salió a darles el encuentro  a Sofía y Miguel. –Los estábamos esperando desde hace rato, les dijo, al tiempo que  saludaba a cada uno con un beso.
Alfonso abrió la puerta de la estancia para que entraran con el carro y, les dijo: Ya íbamos a salir a buscarlos. Tardaron en llegar.  Y en son de broma agregó: O se perdieron deliberadamente ¡Ja, ja,ja!
Alfonso y Miguel amigos del colegio, desde el kínder. Siempre juntos como hermanos, aunque sus personalidades eran muy distintas. Alfonso era inquieto, travieso, dicharachero y pendiente de las circunstancias cotidianas para sacar algo divertido, una travesura, una picardía. En cambio, Miguel era más bien tranquilo, pensativo, precavido, sin dejar de ser algo travieso pues bien que secundaba a Alfonso en sus inventivas. Con el tiempo cada uno tomo su propio rumbo. Universidades y profesiones disimiles.  Aún así, siempre permanecieron uno pendiente del otro, aún a la distancia.  Cuando Alfonso conoció a Aída, el primero que lo supo fue Miguel: ”Conocí a una hembrita que está bien buena. Estoy enamorado”. Y le dijo, ¡Pucha hermano! Esta hembrita me atrae, me gusta escuchar su risa burlona, me provoca acariciarle su cabellera que le llega hasta la cintura.  Sus ojos marrones de mirada burlona me ponen nervioso.  Es cachetoncita de cara bonita ¡Me tiene loco, hermano!  ¡Mañana mismo me le declaro!  Todos los días la busco en su casa para irnos a la universidad y en la tarde la llevo devuelta a su casa. Ella está igual de ansiosa, esperando que me le declare. ¡Lo sé!  ¡Ya no aguantamos más, ni ella ni yo!
 -Una vecina de Aída los había presentadoestudiaban ambos en la PUCP pero nunca se habían visto antes.   Aída vivía lejos y Alfonso se ofreció a ir a  buscarla a  su casa todos los días para llevarla a la universidad.   Aída aceptó sin pensarlo dos veces… ¡Sí, gracias! Las vibras amorosas surgieron de inmediato. Los compañeros les hacían bromas, ellos trataban de disimular  su idilio para evitar las chanzas. Pero era inútil. No  les quedó más remedio que hacerlo público. Ese año formalizaron su compromiso. Estaban enamorados y sentían el deseo de estar juntos todo el tiempo ¡pasión, amor y embriaguez! Todo en una sola molécula.

Las amigas de Aída fueron las primeras en enterarse de que pronto ese amor llegaría al altar. – Aída comentó un día – Alfonso va a pedir mi mano.  Sus amigas se alegraron ¡Era la primera que se casaría del grupo!, y  aún, cuando la fecha no estaba establecida hacían planes para la despedida de soltera. -El matrimonio sería al finalizar ese año universitario. Transcurrió el invierno, la primavera. Se  casaron finalmente durante el verano. Primero fue la boda civil y luego el matrimonio religioso.  Miguel fue testigo de Alfonso en el eclesiástico.
Pasó el tiempo y cuando Aída salió embarazada a nadie le extraño que Alfonso escogiera  a Miguel para que fuera el padrino de bautizo de su primera hija.  Y a partir de esa fecha, toda la familia Salvatierra  llamó  a Miguel “el padrino”.  

IV
A Cieneguilla llegaban los invitados. Se formó un simpático grupo. Conversaban, brindaban con vino, champagne, refrescos, jugos. Abundaban los buenos deseos, augurios, se contaban  sus   planes, proyectos para el año que se avecinaba. La música  se oía a todo volumen. Habían colocado el estéreo en el gazebo del jardín convertido en una pista de baile. El  Año Nuevo lo recibieron reventando cuetes, luces de bengala,  cohetones. Esa noche hubo abundante comida, bebida, y, bailaron hasta el amanecer, otros salían a pasear  por el jardín, volvían a acercarse a la casa. Al fin, algunos se adormilaron, los niños se fueron a dormir. Miguel y Sofía tuvieron tiempo para compartir y conocerse un poco más.

– ¿Te sirvo una copa de vino o prefieres otra cosa?  Le dijo Miguel. 
Si, vino  está bien, gracias. Le contestó Sofía, al tiempo que cruzaba sus largas piernas.
Le sirvió la copa de vino, brindaron,  Miguel comentó – ¿Cómo es que no te  conocí antes? Ambos fuimos oferentes de la despedida de solteros de los Salvatierra, además estuvimos en la fiesta y luego en el matrimonio.  ¿Y nunca nos vimos?
-Sí, es cierto.- Sofía carraspeo y afirmó-: Creo que ambos teníamos otra relación ¿Será por eso?  Aunque yo siempre fui sola a las fiestas que mencionas.
-Y yo, también, afirmó Miguel.  Y además, yo siempre, todas las semanas, voy a casa de los Salvatierra en Javier Prado y nunca hemos coincidido.  ¡Cosas del destino! ¿Será que éste es nuestro momento?  ¡Tenemos que recuperar el tiempo perdido!
-¿A qué te refieres? le contestó Sofía, mirándolo con fijeza. Aunque sabía exactamente a qué se refería.
-¡Vaya por aquí andan!, dijo Alfonso, se acercaba a ellos con una botella de vino en la mano.
- ¡Los estábamos buscando! Reafirmó Aída.
- Miguel y Sofía sorprendidos, apartaron la mirada uno del otro, sonrieron y turbados por la presencia de los Salvatierra bebieron un trago de sus respectivas copas. 
Alfonso, al percatarse del súbito azoramiento de Miguel, intervino. -Dime de ¿qué hablaban para oponerme? ¡jajaja! ¿qué están tramando?
Miguel, sonreía, no disimulaba su entusiasmo, Sofía en cambio, no dejaba adivinar sus sentimientos. Alfonso se atrevió a echarles bromas.  Sofía sonreía discretamente, pensó – Algo deben haber hablado estos dos- refiriéndose a Alfonso y Miguel.
La noche era fría. El rocío impregnaba el jardín, las rosas y buganvilias, noche de luna llena, nítida inmensa  esfera que alumbraba toda Cieneguilla. Aída, Alfonso, Miguel y Sofía conversaron los cuatro toda la noche, reían, festejaban, bromeaban. Apenas había nadie. Todo en silencio, podían oír únicamente sus voces.
-Miguel comentó alzando la mirada hacia el cielo –Cieneguilla es un escenario magnífico para recibir el Año Nuevo y qué mejor que con ustedes, Alfonso, Aída  y Sofía.
-¡Tienes razón!- Le contestó Alfonso tomando a Aída del brazo mientras caminaban hacia la casa ya para irse a dormir.
- Miguel hizo lo propio con Sofía, le encantó la cercanía de ella, el aroma de su perfume. Ligero, floral, embriagador. Se sentía muy atraído por ella. Del mismo modo que se había sentido cuando la vio por primera vez en la foto del matrimonio de Aída y Alfonso y luego la noche que la visitó en su casa, pero esta noche esa sensación fue más intensa, mucho más fuerte. Caminaron juntos en silencio por unos segundos hasta que Miguel le dijo: -Creo que ésta es la habitación que te toca compartir con las primas de Aída.
-Sí, le contestó Sofía: Bueno Miguel, nos vemos dentro de un rato, que descanses.
Ese Primero de Enero, Miguel y Sofía se despidieron de los Salvatierra.  Miguel llevaría a Sofía  a su casa. Al llegar a Lima a eso de las 2 de la tarde, Miguel no dejó que ella   se bajase del carro, pasó el seguro a las puertas y le dijo: -Si quieres bajarte,  primero tienes que darme un beso. Ella le contestó: ¿Estás loco? Recién nos hemos conocido. 
-Él respondió, -no importa… ¡sé que  me voy a casar contigo!  ¡me casaría contigo mañana mismo! -¿Qué?  ¡estás ‘re loco’! Le contestó Sofía – ¡Tú no me conoces lo suficiente, no sabes  cómo soy!  ¡Ni yo sé, cómo eres tú!
- Miguel parecía que no la escuchaba.  Se fue acercando a ella y la besó.
- Sofía se dejó besar.
- Se despidieron y esa misma tarde se volvieron a ver para ir a ver 'Annie Hall' en el cine Pacífico de Miraflores.



lunes, 22 de abril de 2013

Esther, una pintora naif.

Antes de publicar las pinturas de Esther, la llamé a Madrid para contarle que iba a comentar algunos de sus cuadros.  El título de esta entrega incluía su apellido, pero.., Esther, tímida, modesta (no gusta de los protagonismos), me pidió que sólo la identificara por su nombre, su apellido no es común. Esther, cumplí. 

Sus cuadros pintados al óleo, son hechos algunos sobre cartón grueso, muchos de ellos que encuentra en la calle, los recoge y los recubre con pintura blanca especial, también pinta  lienzo o sobre madera. No hay límite, basta que vea tirado un gran trozo de algún material pintable y que 'su ojo', su imaginación, visualice como digno para imprimirle una obra de arte. 

Inspirado en una isla de Noruega, cercana al Polo Norte. Un bote pesquero que desafía los mares fríos, el peligro de aventurarse  en estas aguas oceánicas en busca de bacalaos, arenques, anchoas, sardinas o cangrejos.

La ciudad de Graz, en Austria. nombrada capital europea de la cultura. Ciudad universitaria por excelencia.

Paisaje de una campiña inglesa. Clima lluvioso por ello, diferentes tonalidades de verdes en sus campos. Inglaterra.

Botas de Esther con las que practica senderismo  y  recorre mundo. El fondo es una campiña
de las Islas Canarias - España.

¿Qué la pintura da dinero?.., Esther, nosotras sabemos que en vida a muy pocos... no todos fueron como Dalí o Picasso. Ellos, sí pudieron disfrutar de fortuna producto de sus pinturas. Pero esa no ha sido la realidad para tantos otros pintores famosos, cuyas obras hemos podido apreciar juntas.
El pasado mes de Febrero 2013, visitamos la exposición de los Impresionistas y Post Impresionistas de la Fundación Mapfre de Paseo Recoletos, 23. Admiramos las pinturas de Vicent Van Gogh, vivió y murió pobre, pero él era consciente de su gran talento. Otro, Gauguin era tan pobre que no podía mantenerse, menos a su familia; Modigliani, dotado de un talento extraordinario vivió pobre y desgraciado, murió de tuberculosis; Monet, considerado como el padre del Impresionismo pero en vida no reconocieron su maravilloso talento, fue otro pintor paupérrimo.
La grandeza de estos artistas, famosos post mortem, está en que ninguno de ellos renunció a su arte. Ironías del destino ahora sus obras cuestan fortunas incalculables. No es tu caso, pero lo que te quiero decir, es que no renuncies a tu talento ¡Pinta, pinta y sigue pintando! Quizá  buscar alguien con el talento comercial suficiente para que coloque tus cuadros en el mercado del arte... y de repente una ¡Exposición!

¡Felicitaciones, Esther! Me comentaste, ...hay mucha gente que pinta. Te respondo, tus obras transmiten... eso es lo importante... al menos a mí, 'me hablan'.


FIN

Silvia.

miércoles, 17 de abril de 2013

Un viaje a París... ¡Ohlala! 1978.

¿Ese es el asiento número 22? Le preguntó Silvia a una chica que estaba sentada en el autobús.
 Si, ese es. Le contestó la muchacha a la vez que se paraba para dejarla pasar.
Menos mal que es ventana así voy viendo el paisaje durante el viaje, dijo Silvia.
Pues sí, le respondió la chica tuviste suerte.  y le preguntó ¿De dónde eres?..tu acento no es español de aquí. 
Soy de Lima, Perú, vine a estudiar un postgrado en la Complutense. me llamo Silvia. 
La chica le respondió -Yo soy Esther, madrileña, mucho gusto. al tiempo que se daban la mano.
Esther comentó, ¡Ah! fíjate, justamente acabo de leer 'La ciudad y los perros' del peruano  Mario Vargas Llosa. es uno de mis autores favoritos.  
Y mío también. has leído ¿'La casa Verde'? le preguntó Silvia.
Corría el primer trimestre del año 1978.
Ambas pertenecían a un Club Cultural de la universidad Complutense que organizaba
viajes turísticos culturales para los estudiantes  a diferentes países. En esta  oportunidad el viaje era a París para estudiantes y universitarios de las distintas Escuelas y Facultades. El objetivo que buscaba el Club era que el viaje dejara un grato recuerdo en los viajeros, que superara la idea que cada quién tenía y sobre todo 'Que vosotros no paséis por París como simples turistas, sino que París penetre en vosotros con toda su carga de historia, humanismo y romanticismo' .Y, eso mismo me sucedió a mí.
              
El autobús partió a la hora prevista de MADRID, desde la calle Bernardo 5 (Gran Galería). A eso de las 10:00 de la mañana, hizo una primera parada de 20 minutos (para estirar las piernas), en SOMOSIERRA, una pequeña ciudad al norte de Madrid. Me llamó la atención sus hermosos y altos pinos silvestres. Luego de tomar  un café o chocolate, continuamos el viaje. A medio día llegamos a la ciudad de BURGOS, paramos para almorzar. Recuerdo que el autobús se estacionó cerca de la imponente Catedral Santa María, de arquitectura gótica y declarada, por la Unesco, Patrimonio de la Humanidad .  A esas alturas, ya me había dado cuenta que tenía en Esther a la propia guía turística y sólo para mí . Me hablaba de lo más resaltante sobre cada sitio por el que pasábamos. Me enteré que Burgos forma parte del Camino de Santiago, otro Patrimonio de la Humanidad.

Nuestro bus y el grupo de jóvenes viajantes - 1978.
Continuamos el viaje y a media tarde hicimos otra parada de unos 30 minutos en VITORIA, ciudad vasca, con construcciones de estilo gótico, renacentista, barroco, neoclásico, romántico, dependiendo de la época. Su Casco Viejo aún conserva los nombres originales de sus calles según el gremio que la ocupaba: Cuchillería, Pinturería, Zapatería, etcétera. Hacia las 6:00 de la tarde llegamos a SAN SEBASTIAN, se nos permitió recorrerla a pie un trecho más o menos largo y pudimos ver desde lo alto la bahía de La Concha. Esa época eran tiempos difíciles para San Sebastian por los atentados terroristas. Avanzamos unos 20 kilómetros y llegamos a FUENTERRABIA, frontera con Francia y dónde nos alojamos por una noche en una bonita hostal toda de madera, con  dormitorios acogedores y muy confortables. Demás está decir, que compartimos la habitación doble Esther y yo. Esa noche alguien del grupo sugirió salir a un bar y brindar con cervezas vascas. Lo hicimos. Recuerdo que fue la primera vez que tomé vino desde una bota vasca, tenías que dirigir el pico de la bota llena de vino desde la distancia del largo de tu brazo extendido hacia tu boca bien abierta. Debías apuntar bien para que recibieras el chorro de vino sin derramar una gota ¡súper divertido! Nos reímos mucho pues no es nada fácil para quien lo hace por primera vez. En el bar conocimos chicos vascos que nos enseñaron cómo superar la prueba con la bota de vino ¡lo logramos!

Nuestra jefa de grupo nos advirtió que al día siguiente, a las 5 a.m. partiríamos hacia el cruce de la frontera a Francia. A la primera ciudad que llegamos en Francia fue a BURDEOS (Bordeaux ), portuaria, conocida en el mundo entero por sus viñedos. El río Gerona atraviesa Burdeos; A Esther y yo, nos tomaron una foto en el muelle de Burdeos al pie del río Gerona con el fondo de su puente de piedra. El coche avanzaba, nos dirigíamos  hacia la parte central de Francia, podíamos ver desde el coche la preciosura de los campos verdes, abundantes, húmedos, sus viñedos, un sueño de campiña, labriegos, agricultores, hombres y mujeres afanados labradores, trabajaban sus sembradíos, sus cosechas, una delicia de paisaje. Me resultaban familiares aunque era la primera vez en mi vida que los veía con mis propios ojos, y es que ya los había visto reproducidos en los cuadros de famosos pintores europeos paisajistas. Recuerdo que era una mañana  esplendida, luminosa, el sol nos acompañaba a pesar del frío. Los viajantes, ya eramos amigos, todos jóvenes al fin. Parecía que nos conocíamos de siempre. Espontáneamente formamos un bonito grupo de cuatro chicas: una española, una  brasilera, no recuerdo su nombre, una venezolana, recuerdo que era arquitecta pero no su nombre -una lástima... quién hubiera dicho que con el tiempo Dios me tenía reservado que viviría en Venezuela y adquiriría su nacionalidad-, y yo, chica peruana. Permaneceríamos juntas durante toda la excursión a París.                                                                
Con Esther en Burdeos y Poitiers,  yo en  Palacio de La Ópera
El coche avanzaba a velocidad moderada,  nos permitía disfrutar del paisaje, como ya dije. De pronto empezamos a ver mayor movimiento,  habíamos recorrimos 224 kilómetros, que es la distancia de Burdeos a  POITIERS, estábamos entrando a esta  ciudad. A mí me parecía una especie de volver al pasado. Poitiers,  en 1978, no sé ahora, lucía como una ciudad antigua, de la Edad Media, con sus calles  tortuosas y construcciones antiguas, castillos de piedra. Tal cual, las películas del 'Cid Campeador', de la época de la revolución francesa (quién sabe si en Poitiers se filmaron algunas de las películas como la de 'Los miserables' ¡Una belleza! Me sentía tan emocionada que quería quedarme en Poitiers... pero sólo bajamos para caminar por el casco central, tomar un bocadillo y estirar las piernas. 
Continuamos el viaje, se había hecho de tarde y atravesamos TOURS. Desde el autobús pudimos ver una ciudad muy bonita, de hermosos jardines, conocida por sus vinos y su francés bien hablado.                      
Llegamos a PARÍS como a las 10 de la noche. La entrada a París fue emocionante, todos estábamos adormilados pero a la expectativa, de pronto calles pobladas, coches, gente caminando, edificios iluminados, luz, luz y más luz. techos azules. El coche serpenteaba entre esas calles, semáforos, paradas, gente que atravesaba la pista en las paradas. Nuestro hotel estaba en el barrio de Montmartre.  Tenía ese look parisino, bohemio propio del lugar. El cansancio se nos fue como por arte de magia, tan pronto nos ubicaron a las cuatro chicas: Esther, la brasilera, la venezolana y yo en una misma habitación bien grande, con cuatro camas individuales y lo más importante ¡teníamos baño privado! que en esa época y en un hotel de 2 ó 3 estrellas era casi que imposible de conseguir. La habitación estaba bien limpia, catres un poco viejos pero cómodos, buenas cobijas y calefacción. El desayuno estaba incluido. Sólo nos teníamos que preocupar del almuerzo y cena. Y ustedes dirán ¿ estas chicas después de viajar todo el día caerían rendidas a dormir?.. ¡Pues no, señor!..

Para ese momento, ya se había constituido como  la líder del grupo, Esther, hablaba entendía francés, sabía de historia se había documentado bien, era más culta que nosotras y, al menos a mí, que siempre estuvimos juntas, me fascinaba todo lo que me contaba. Tan pronto nos acomodamos en nuestra habitación, Esther nos dijo salgamos a dar unas vueltas... nosotras dijimos ¡síííí! Y nos fuimos a caminar a las 11 de la noche por Montmartre. Salimos,  y un gentío en la calle. Señoras muy maquilladas, labios rojos, pestañas postizas, pelos rubios muy peinados, vestidos descotados, fumaban paradas en la calle, cubiertas con sus abrigos de pieles frente a locales nocturnos, travestís, tiendas sexy, discotecas, bares, el Moulin Rouge. Nosotras estábamos fascinadas, obnubiladas. Sí, cuatro chicas jóvenes caminando a esas horas solas por el barrio más bohemio de París. Recuerdo que un señor nos invitó a pasar a una tienda de venta de películas...  podíamos ver un corto de comiquitas gratis, le dijo, a Esther, en francés. Nosotras aceptamos y entramos, nos sentamos y empezó la comiquita de 'Blancanieves y los siete enanitos' a los cinco minutos nos salimos calladitas, porque realmente era una comiquita.., pero para adultos. Nos dio mucha risa. Regresamos al hotel a las 2 de la mañana. Y al día siguiente teníamos que estar listas a las 7 de la mañana.
Café de los impresionistas y poetas, moi en la puerta;  c'est moi en  'Le Place du tertre' (de  pintores naif, bohemios) ;  c'est moi en los jardines de Versailles y en laTorre Eiffel.
Por supuesto, ustedes se imaginarán ¿quién nos  sacó de la cama? Esther, ella ya estaba lista, el baño quedaba para nosotras, las tres dormilonas. Nos ordenamos y logramos llegar un poquito pasadas de las 7 am. al comedor donde ya estaba el resto del grupo desayunando. A cuenta del tour recorrimos  París panorámico: Pantheon, Boulevard Saint Michel, La Sorbonne, Notre Dame, Louvre, Puente Alejandro III, Asamblea Nacional, Plaza de la Concordia, Rue Royale, Iglesia de la Madelaine, Grandes Bulevares, Palacio de la Ópera, plaza Véndome, Rue de Rivoli, Campos Eliseos, Arco del Triunfo, Palacio Chaillot, Torre Eiffel, Boulevard Saint Germain, etc.

Recuerdo que en Lima, Lucho Calderón, mi enamorado para ese entonces, estaba sumamente preocupado, (al llegar a Madrid me enteré), porque en quince días no tuvo ninguna noticia mía. Las monjas de la residencia de Marques de Urquijo 18, me contaron. El viaje fue tan intenso y la guía exclusiva, Esther tan perfecta, activa, sabia, que recorrimos todo París a pie, conocimos todo (era capaz de caminar todo el día con la misma energía y sin cansarse).

Visitamos el café donde se reunían los pintores impresionistas  Van Gogh, Toulouse Lautrec,  Dalí, Picasso, el poeta peruano César Vallejo. Fuimos a la casa donde vivió Renoir, los bares y cafés donde cantó Edith Piaf, escuchamos misa en la Basílica Sacre Cour, nos fuimos a Versailles, recorrimos el palacio, los jardines, el Gran Trianon  que fue residencia de Napoleón, Petit Trainon, El templo del amor, la sala a las glorias de Francia, la mansión de la reina María Antonieta, el museo del Louvre, el George Pompidou. Además tengo que decir que como no teníamos tiempo para almorzar comprábamos los baguetes, queso, jamón, salchichón, (lo que fuera) una bebida y comíamos dónde nos agarrara el hambre. Regresábamos de noche al hotel, un descansito, nos cambiábamos y a salir otra vez ¿cómo podía yo escribirle a mi  preocupado enamorado en Lima?.. Caía en la cama rendida en las noches.

Puedo decir, que yo también viví por un par de semanas en el barrio  - Montmartre-  sí, ese mismo al que le cantó Charles Aznavour con la canción 'La Bóheme'  que  trata de un pintor que rememora sus años de juventud que vivió en Montmartre..., ese que ya no existe, como él lo recuerda.

Han pasado 34 años y Esther y yo seguimos siendo amigas. Hemos compartido nuevos momentos juntas, ya en nuestra edad de oro, la tercera edad. El pasado Enero de este año 2013, caminamos con la misma energía y recorrimos Madrid. Descubrí que ahora Esther es, además, una excepcional pintora (en mi siguiente entrega mostraré fotos de sus cuadros). Quiero darle el crédito a mi esposo Lucho Calderón, pues él ubicó a Esther hace tres años, en 2010, nos reunió después de 30 años.  Lucho pudo comprobar lo que yo le contaba de Esther. Compartimos un día con Esther en Madrid, caminamos varios kilómetros juntos pues ella prefiere andar, así nos mostraba las novedades de la ciudad, que tomar el metro o bus.  Lucho aguantó bastante, pero al final se fue al hotel y me dejó con Esther, ya no podía más, le dolían  los pies y se fue a descansar.
Silvia.

lunes, 8 de abril de 2013

"Ofrezco estas manos limpias para trabajar con ustedes" H.C.R.




I.- He asistido a todas las marchas que la oposición ha convocado a lo largo de toda la década del 2000 hasta el presente en Caracas - Venezuela. El pueblo ha marchado en estos tiempos para exigir sus derechos al gobierno, que fue elegido por el voto del pueblo, del Comandante Hugo Chávez o por motivos electorales. En Venezuela estamos viviendo un momento histórico definitorio para el país. “El tiempo de Dios es perfecto”. Tenemos la oportunidad de enrumbar a Venezuela por el camino del progreso y del bien. Nuestro líder, Henrique Capriles Radonski (HCR), está rodeado de gente de bien.   Líderes transparentes, honestos, trabajadores como él.  

 Soy  de la oposición y quiero compartir, en mi blog, un resumen del discurso de cierre de campaña del 14 de Abril de 2013, de mi candidato Henrique Capriles Radonski (el Flaco).

Trataré de ser lo más fiel posible a las palabras pronunciadas por HCR.

 II.- Acto de Ceremonia de cierre de Campaña en Caracas del candidato presidencial Henrique Capriles Radonski, en la avenida Bolívar de Caracas, el 07 de Abril de 2013.

    Inicia su discurso recordando que hoy es el día del Señor de la Misericordia ¡las calles de Caracas se llenaron de esperanza, de alegría!

    Hoy, aquí delante de miles de personas. Lo más bonito de venir es que todas las personas que caminaron hasta aquí es porque quisieron, para decir: ¡Flaco, estamos contigo… estamos con Venezuela!

    Cuando vengo a la avenida Bolívar es inevitable que yo recuerde que una vez pasando por estas calles, recibí una llamada por teléfono… eran como las 8:30 am., del 23 de Enero de 1999…, una voz dice… Capriles, ¿tú quieres ser Presidente de la Cámara de Diputados del Congreso Legislativo?… Yo contesté… la verdad, no está en mis planes… Yo quiero ir al Congreso, con sueños, deseos de que el país cambie para bien… Esa es la misión que quiero lograr con mi trabajo en el Palacio Legislativo…    

   La voz le dijo a Capriles… Aquí se ha propuesto tu nombre para dirigir la Cámara de Diputados. Eran tiempos de cambios. El país había elegido un nuevo Presidente su discurso era de cambio en el país…     Cambio de Constituyente…

   Respondió Capriles  …si la vida nos ha puesto allí, para  que podamos llevar ideas, sueños… yo acepto… y allí inicié una carrera a favor de los cambios…. Recuerdo que cuando salía  del Palacio Federal, el pueblo, la gente,  creía que yo estaba con la Revolución… y yo  les decía… No, hermano yo no estoy en ese partido… yo estoy con el pueblo que quiere un cambio. Allí inicié  esta carrera. (HCR tenía 26 años de edad).

   Recuerdo que al día siguiente tuve la oportunidad de ir por primera vez al Palacio de Gobierno de Miraflores, fui a dar unas palabras como decía (y dice), la Constitución, notificar la instalación de la Cámara de Diputados en el Palacio Legislativo… A algunos no les gustó mi discurso porque hablaba de la palabra “Cambio”… Yo entendía perfectamente el tiempo que vivía nuestra Venezuela.

   Días más tarde tuve la oportunidad de conocer al Presidente electo Chávez, conversamos, sobre cambios… sobre la Constitución.

   Y recuerdo unas palabras de esa conversación… Le dije: Presidente, somos de partidos distintos… pero no somos enemigos… usted quiere a Venezuela…  Yo también amo profundamente a esta patria… Sepa que me puse traje y corbata para conversar con Ud. pero quiero que sepa que sé lo que pasa allá afuera. Conozco bien la crisis social que vive nuestro país; la situación de la pobreza, sé la situación de los cerros de Caracas, sé la situación de la violencia… Le dije…Presidente Chávez no perdamos nunca nuestro objetivo. Y allí unos arrancaron un Camino y otros arrancamos otro camino.

   Y todos estos años ha sido un proceso de aprendizaje… y aprendimos mucho. Hoy 07 de Abril de  2013, tenemos una realidad Venezuela, tenemos un pueblo que está clamando por la solución de sus problemas y, tenemos un gobierno que perdió su objetivo en el camino, que se llenó de corrupción, de maldad, de odio hacia los venezolanos. Y yo vengo hoy a pedirles a ustedes ‘denme su voto de confianza’ porque yo quiero que este país que quiere un cambio pueda lograrlo.  Vengo aquí a pedirles que luchen conmigo… no para hacerme Presidente   solamente, sino para levantar a Venezuela. De eso se trata esta lucha mis hermanas y mis hermanos.
   ‘Siempre he creído que mientras más poder usted tiene, más humilde tiene uno que ser… mientras más responsabilidad tienes, más humilde tienes que ser.

   Yo estoy aquí para servir a los pobres, a los más humildes… y yo ofrezco estas manos limpias para trabajar con todos ustedes… No se trata simplemente de llegar a la presidencia, se trata de cambiar… que ese anhelo de Cambio que está en el corazón de cada venezolano se logre.

    Yo quiero que cuando ustedes salgan de aquí… se vayan pensando, soñando que viene un Cambio en Venezuela, no simplemente que viene un nuevo Presidente. Se viene un Cambio que nos permita a todos trabajar juntos, unirnos como hermanos que somos. Que esta lucha no es fácil, que incluso es una lucha espiritual. Tengo un lema ‘siempre hacer el bien y no mirar a la persona… hacer el bien y sin mirar a quién’. Es  una lucha de David contra Goliat. Esta es una lucha difícil pero no es imposible.
  Cuando a mí me tocó perder… lo asumí.  Hoy les digo con convicción  estamos ganando este proceso.
  Tenemos el poder de millones de personas, activen esa esperanza que ya está activa hoy.

   Nuestro candidato HCR le dijo al candidato oficialista Nicolás Maduro (el pueblo lo conoce como ‘mentira fresca’), Ud. ganará las elecciones en la Habana, yo voy a ganar las elecciones, aquí en Venezuela… ¡Yo soy un hombre de fe y el 14 de Abril vamos a hacer justicia en Venezuela!

    Capriles: El 14 de Abril vamos a contarnos con votos y que el pueblo se exprese. El único recurso que necesitamos es el voto de cada uno de ustedes.

     Ni siquiera los oficialistas han respetado el luto que pueda sentir el pueblo venezolano…no había pasado ni un mes de la muerte del Presidente Chávez y ya estaban saltando en la tarima.

   HCR: Ayer estaba en la ciudad de San Cristóbal, y me decían: Capriles aquí no se consigue papel para el baño, ni pasta de dientes, no se consigue harina, arroz, pollo, y cuando se consigue es mucho más caro.
   Capriles. Ustedes no se imaginan los apagones en el interior del país, tiene sometido al pueblo a la oscuridad. Y es allí que yo le digo al pueblo: dense cuenta como el tiempo de Dios es perfecto…como no fuimos nosotros los que impusimos el paquetazo, ni devaluamos la moneda… Gracias a Dios la verdad ha salido a relucir. Allí están los responsables, de que el pueblo tenga menos recursos… de que nuestra moneda valga menos que la mitad… Uds. Lo saben.

   Capriles: Dirigiéndose a los dudosos… pregúntense ¿dónde están y dónde quieren estar?.. Aquí en la ciudad de Caracas… en este Municipio es dónde más violencia hay… Ustedes saben que aquí se vive un toque de queda en las noches -impuesto por la inseguridad-. Vamos a construir la Venezuela de la paz, de la tranquilidad. Y eso será sólo posible si hay un cambio de gobierno. A la violencia la podemos derrotar. No podemos creerle a ese grupo que en 14 años no hizo nada.

     A los refugiados les digo …Ganando el 14 de Abril, el 15 estoy con ustedes buscándoles una solución.
            Todo el que venga a trabajar a este país, a ayudar a que salga adelante, será bienvenido a  Venezuela.

    Si un médico cubano, trabaja por los venezolanos, y quiere la ciudadanía yo se la voy a dar.

     Aquí no va a venir nadie a quitarle nada a ningún venezolano.
.
     Los militares del gobierno cubano salen de la FANB, no vamos a tener injerencia de ningún otro país.

     15 caraqueños por día fueron asesinados el año pasado, y aquí han ofrecido todo tipo de planes.

    ¡La verdad salió a confrontar la mentira… Y la verdad son los millones de venezolanos que nos van  a dar un cambio el 14 de Abril!

    HCR. Pidió a sus seguidores apoderarse de  tres lemas a partir de ayer:
   1  “YO SOY VENEZOLANO"
   2 “YO SOY PROGRESISTA”  
   3 “YO SOY MOVILIZADOR".

   ... ¡Y como yo, Galadriel,  soy "Movilizadora" comparto el discurso de mi candidato Henrique Capriles  Radonski con ustedes!

  Para terminar extraje  de Wikipedia un resumen de la hoja de vida de HCR.

Henrique Capriles Radonski, nació en Caracas el 11 de Julio de 1972. Político y abogado venezolano. Es desde 2008 Gobernador del Estado Miranda, cargo al que fue reelecto en las elecciones regionales de 2012 para el período 2013-2017. Actualmente separado de sus funciones como Gobernador al haber sido postulado como candidato presidencial por la Mesa de la Unidad Democrática a los comicios del 14 de abril de 2013, convocados tras presentarse la falta absoluta presidencial por el fallecimiento de Hugo Chávez.
Fue el último y más joven Vicepresidente del extinto Congreso de la República y Presidente de la Cámara de Diputados entre 1999 y 2000, hasta la disolución del Congreso Bicameral y la entrada en vigencia de la Asamblea Nacional.
Fue electo alcalde del Municipio Baruta del Distrito Metropolitano de Caracas el 30 de julio de 2000 con el 62,99% de los sufragios, y reelecto en 2004 con el 78,83% de respaldo popular. Posteriormente se postuló con el apoyo de todos los partidos políticos de oposición a las elecciones regionales de 2008 a Gobernador del Estado Miranda, venciendo el 23 de noviembre de 2008 al oficialista Diosdado Cabello, con el 53,11% de los votos. Fue reelecto al cargo para el período inmediato a finales de 2012 con el 51,83% de apoyo.
Durante 2012 anunció su aspiración presidencial y se presentó como precandidato en unas libres elecciones primarias elaboradas por la Mesa de la Unidad, para escoger al abanderado de la oposición para la elección presidencial de ese año. Las primarias se llevaron a cabo el 12 de febrero, resultando favorecido con 64,2% de los votos totalizados, unos 1.9 millones de sufragios. Tras varios meses de campaña y con el apoyo de una treintena de partidos políticos, se realizaron las elecciones el 7 de octubre de ese mismo año, obteniendo el 44,31% de los sufragios frente al 55,07% de Hugo Chávez.
Tras el fallecimiento del presidente electo, el 9 de marzo de 2013 el Consejo Nacional Electoral realizó la convocatoria oficial a unos nuevos comicios para la elección del Presidente de la República. El 11 de marzo inscribiría su candidatura, presentándose como candidato único por la coalición de la Unidad a la primera magistratura.  

El pueblo recibiendo a HCR llegaba a dar su discurso de cierre de  campaña.



Av. Bolívar de Caracas, la autora en  la marcha de cierre de campaña de HCR.



sábado, 6 de abril de 2013

Sorolla ... Impresionista. II.

El pintor  Joaquín Sorolla (1863-1923), muestra en sus pinturas gran dominio paisajista, maestro en la pintura de escenas cotidianas, de playa y los efectos de la luz que refleja en sus obras, sobre todo en sus cuadros marinos de su natal Valencia - España. Pinta al aire libre y al calor de su familia ¡ Disfruten!

Autorretrato dedicado a su esposa Clotilde. Museo Sorolla.

Clotilde, su esposa, en traje de noche - Museo Sorolla.

Mis  hijos (1904). Museo Sorolla.

Trata de blancas (1894)  pinta una denuncia social de su época- Museo Sorolla.

Nadadores (1905) - Museo Sorolla.

El baño del caballo (1909) Museo Sorolla.

Museo Sorolla.

Pintura costumbrista de la vida cotidiana- Museo Sorolla.

Paseo por la playa (1909). Museo Sorolla.

miércoles, 3 de abril de 2013

"Señora bonita"



-¡Hola chicas! ¡Muac, muac!  ¡Besos a todas! Saludó Adela, a la vez que tocaba con su mano derecha sus labios besando sus dedos,  para luego extender la mano besada en dirección a cada una de sus tres amigas.

 - Disculpen la tardanza. No quería perderme esta reunión tenía muchas ganas de hablar con ustedes ¡después de tanto tiempo sin vernos! En fin,  ponernos al día sobre  nuestras vidas.

-¡Adela, qué bueno que viniste! – Contestaron, al unísono, las tres  amigas que ya estaban sentadas conversando en el restauran y cafetería  “El rinconcito de Gretel” del óvalo de Miraflores. Las señoras ocupaban una mesa ideal para ellas. Un poco distante de las otras mesas.

Cecilia había elegido el lugar del ágape, era una asidua cliente. Bonito ambiente, discreto, gourmet, y poseía una de las mejores bodegas de vinos de Lima.

 Creo que no vengo a esta cafetería  desde hace siglos. Comentó Marcela.  -Qué bonito toca el pianista  música de los sesentas,  setentas y ochentas. precisamente de nuestra época. ¿Se le pueden pedir canciones?

-¡El ambiente es regio! Íntimo Como para que te inviten y te digan:"¡Mi amor, estoy loco por ti!”  Dijo Cecilia que provocaron carcajadas y chistes alusivos de sus amigas.

-Espero que  Sabrina no demore mucho, debe estar full de invitaciones  después de vivir tantos años fuera no es para menos.  -Mientras tanto,  pidamos la carta de vinos.  Sugirió  Natalia.

-¡Claro! Al  instante  les trajeron la carta de vinos. Se la dieron a Cecilia.

Las amigas se habían conocido en la universidad, cuatro décadas atrás y aún lucían  radiantes de vida, de aspecto fresco, hasta juvenil a sus cincuenta y tantos años o  ¿sesenta? Un caballero galante  diría que se  conservaban como un  buen vino, mejorando con los años. ¡Cuanto más añejas, más buenas!

Adela, era delgada; pequeña  de estatura; de pelo castaño oscuro pintado con mechitas rubias muy a la moda, lo llevaba hasta los hombros recogido en una media cola de caballo; de tez blanca, con algunas pecas salpicadas en su rostro; ojos marrones, ligeramente maquillados con máscara en las pestañas que hacían destacar su mirada penetrante; labios carnosos con pequeños pliegues de amargura en las comisuras, propios de su edad. Conservaba sus facciones bonitas de juventud. De carácter alegre, ligero, agradable, a pesar del sufrimiento que le había tocado vivir.

Cecilia, era la líder, de aspecto exuberante, sexy, sensual, llena de vida. Sus coquetos ojos  negros curiosos, chispeantes, hablaban por sí solos; de labios finos pintados de rojo carmesí; cutis trigueño; y estatura mediana, siempre usaba tacones altos que le daban mas  prestancia. Orgullosa de sus generosos pechos que se insinuaban en los vestidos descotados que siempre usaba, que en ella, por su personalidad burbujeante, lucían estupendamente bien. Era la más coqueta. 

Marcela, de finos modales, risueña, dulce, cariñosa; una perfecta ama de casa, que enamoraba a todos los paladares con sus sabrosas recetas dulces y saladas. Era rellenita sin ser gorda; discreta, conciliadora; de un cutis bien cuidado; maquillaje impecable; vivaces ojos pardos;  pelo crespo de color rojizo, de estatura mediana.

Natalia, mujer alta; contextura delgada; culta; sobria en el vestir, elegante; cabello teñido de castaño claro, que llevaba largo hasta el cuello, bien peinado; cutis trigueño; ojos grandes, marrones, expresivos, discretamente maquillados; su piel suave olía  a perfume francés, tal vez ¿Magie  noire  de Lancome?

-¡Chicas, por fin con ustedes! -Disculpen la tardanza, me acaban de dejar a la puerta de la cafetería. -Ya saben, tratando de ver a los amigos de toda la vida y compartir aunque sea un ratito.  -Sabrina hablaba  mientras se acercaba y saludaba a cada una de sus amigas con un abrazo y un beso.

-¡Ay! ¡Dichosos los ojos que te ven, por fin llegas, Sabrina  ¡pero qué bien luces amiga! Los años no pasan por ti,  si pareces de 30 años y sigues siendo flaca  ¡quién como tú! -Comentó Marcela.

-¿Te parece? Yo creo que exageras Marcelita son tus ojos cómplices  que me ven así.  Le contestó Sabrina. -¡Si ya tengo un hijo de 32 años! Dime tú ¿cómo voy a parecer de 30?  -Ni en Shangrilá amiga. En todo caso, serán los genes de mi abuela materna; ella murió viejecita y con su cutis de porcelana.  Y ahora pónganme al corriente ¿Cuál es la novedad chicas? ¿Qué cuentan?

-  Realmente estábamos  esperándote para empezar a ponernos al día con nuestras vidas. Dijo Cecilia. 

 -Sabrina probó el vino que el Sommelier les recomendó para la cena. ¡Excelente dijo!.. ¡Como obtenido de la propia bodega del dios Baco!

Las amigas levantaron sus copas llenas del  aromático y afrutado vino tacneño que se estaba promocionando en Perú para darse a conocer como el acompañante ideal de la gastronomía peruana.

-¡Salud chicas, por el gusto de estar juntas otra vez!  - Brindaron todas uniendo sus copas.
 
El mozo les recomendó: Sopa a la minuta, está deliciosa, dijo. O moldecitos de alcachofas;  rosbeef a la jardinera; pavo al horno; chupe especial; pescado a la cacerola;  tamalitos a la piurana; lasagna, butifarra al modo de Gretel, ensalada fantasía.  La carta era bastante amplia. Tardaron en decidirse pero al fin completaron sus pedidos. Luego elegirían los postres.

Hicieron un nuevo brindis. Al final, Cecilia sugirió, ¿Qué tal si empezamos, por orden alfabético, a contarnos nuestros relatos catárquicos? 

-¿Qué es eso?, dijo Marcela.

- De "catarsis" pues, le contestó Natalia.

-¡Sí!, contestaron al unísono todas, así es más ordenado y democrático, ninguna se escapa.

-Ergo, tú eres la primera  Adela,  dijo Marcela.

-¡Está bien,  espero no arrepentirme de lo que voy a contarles!

-¡Vale! No te preocupes, contestaron las señoras.

- Adela empezó así:  -Después de años de  dimes y diretes me divorcié de mi marido, fue traumático, doloroso y  no se lo recomiendo a nadie.  Visitas a psiquiatras, psicólogos, sexólogos. Un dineral. Hasta  que,  por un milagro, Teodoro y yo nos pusimos de acuerdo. Él se mudó a un departamento. No quería ver a nadie, no recibía visitas, tiempo largo  estuvo así.  Para hacer el cuento corto, por fin, lograron convencerlo sus hermanos, su papá y nuestros hijos, de que tenía que buscarse un trabajo aún cuando tuviera sus rentas y pensión. De mí no quería saber nada. Tanto él como yo, teníamos que rehacer nuestras vidas, eso lo sabía todo el mundo. Siguieron las sesiones con  psiquiatras, curas, etcétera. Pasó un tiempo, hasta que consiguió un trabajo. Conoció a alguien y ahora parece que ya tiene una relación.

- ¿En serio? ¡qué bueno! Dijeron todas.

-Así es. La vez pasada fue a buscar a nuestra hija Betty. Dejó a su amiga  dentro del carro estacionado frente a mi casa. Yo curiosee a través de la ventana. Como Teodoro entró directo al cuarto de Betty, yo aproveché y decidí  ir  hacia el carro.  Toqué la ventana del lado del copiloto sin saber cómo iba a reaccionar la amiga de Teodoro. Y ¡Oh, sorpresa!.. Ella abrió la puerta, se bajó  del carro y me abrazó  y yo le correspondí ¡nos abrazamos las dos!, contó  Adela.

-¿En serio? ¡Increíble! ¿Cómo es su amiga? ¿Es joven? ¿Es de nuestra edad?¡Cuenta!,  preguntaban todas a la vez.

- Es como de nuestra edad. Flaca, de  pelo castaño y más o menos de mi tamaño. Hasta creo que se parece un poco a mí.

-Eso sucede.  a veces parece que se buscan casi que la gemela de uno, comentó Cecilia.

-A mí me dio mucha alegría, continúo Adela  -Hace años que dejé de sentir amor carnal por Teodoro ahora es cariño filial. Claro, él es el padre de mis hijos y alguna vez nos quisimos mucho vivimos juntos más de 20 años y siempre contaremos uno con el otro. Pero vivir juntos nunca más.

-¡Qué bueno! Adela.  -¡Ahora sí estarás más tranquila! Que Teodoro  se enamore y que siga con su relación. Opinó Sabrina.

 -Y., como tú eres una mujer  joven aún y que luce estupenda, puedes conseguirte un novio, comentaron sus amigas.

-En eso ando, dijo Adela.

Qué! ¿Te conseguiste otra pareja? ¿Tan rápido? Exclamaron todas ¡Sigue contando, no te detengas!

- No, no fue tan rápido,  acuérdense que pasamos por un largo período de sufrimiento mutuo, Teodoro y yo.

-El año pasado cambié la cocina de mi casa y unos meses antes de eso, una amiga me había recomendado a unos arquitectos que se dedicaban a remodelaciones a precios solidarios. Los llamé y acordamos una cita. Fui hasta sus oficinas. Les expliqué lo que quería. Me parecieron buenos profesionales y los contraté. Ellos me remodelaron mi cocina.

-Y. ¿Qué tiene que ver con tu vida amorosa? preguntó Marcela.

-Ya verás. Le contestó Adela.

-¡Uy! Esto se está poniendo emocionante  tú que eres tan miedosa y seria, le dijo Cecilia.

-¡Ay… me da vergüenza contarles!, dijo Adela.

-No seas boba, ahora sí que tienes que ir hasta el final. Si no, de aquí no salimos, exclamaron todas.

-Alfredo, uno de los arquitectos,  fue el que hizo todo el diseño de la cocina y  fue a mi casa varias veces. Conversábamos sobre los cambios,  tocábamos también otros temas de la vida y resolvíamos el mundo como uno suele hacer trivialmente. Yo le invitaba a tomar té o hasta almorzar, dependiendo de la hora que llegaba a comentarme sobre cómo iba la remodelación.

-Empezamos a tener un trato más cordial y amigable y él me empezó a llamar 'señora bonita'... A mí me hacía gracia, me gustaba, era un halago y dejé que  siguiera diciéndome  así.  

-Un día se me acercó demasiado y me besó de improviso. ¡Me quedé fría, pero la verdad es que  dejé que me besara! No lo aparté; -Pero luego le dije que esto no podía ser, que yo era una mujer mayor que él, que estábamos  en mi casa.  ¡Hablé, hablé y hablé! -Además, le dije que a él le convenía tener una relación con una mujer de su edad. 

-Nos dejamos de ver varias semanas. Él no regresó a mi casa. Mandaba a los obreros a que hicieran los trabajos.

-¿Y la cocina;  la terminó?, preguntó Marcela.

-¡Ay! Marcela, ¿Cómo preguntas por la cocina? -¿Y,  no se vieron más? ¿Allí quedó todo?-, intervinieron las amigas.

-Un día él me llamó por teléfono y acordamos vernos en Larcomar. Allí le dije, que yo no podía recibirlo en mi casa. Que yo casi le doblaba la edad que no me podía dejar arrastrar por un capricho, por una pasión pasajera de su parte. Apelé a Dios, a mi religión. ¿Qué no dije?

-Me dijo, que él no estaba con nadie,  que no tenía pareja,  que me extrañaba,  que yo le gustaba mucho,  ¡que se había enamorado de mí!  ¡que yo era su 'señora bonita'.

-¡Dios mío! ¿Por qué a mi no me pasan cosas así?-, comentó Cecilia.  -No mentira, es un pensamiento en voz alta, lo siento, no interrumpo más. Yo también tengo mi pareja. Les cuento en mi turno,- acotó Cecilia.

¡Sigue, sigue, Adela!, pidieron las amigas. 

-De Larcomar  fuimos a su departamento, ya era de noche. Tomamos unas copas de vino. Hablamos de él,  de su trabajo, de mí, me contó que había estado enfermo-.

- ¿Qué tuviste?-, le pregunté.

-Nada grave, una gripe, me contestó.  La verdad ¡Es que quería volver a verte ‘mi señora bonita’!-

-Yo miraba al techo, al suelo, donde fuera para evitar mirarlo a los ojos porque a mí también él me gustaba como hombre ¡el corazón me latía con fuerza como si se me fuera a salir!  A la vez, no quería moverme de allí ¿Acaso no era obvio para qué había ido yo a su departamento?-

-Hasta que no aguanté más y le dije.  Alfredo, si vamos a tener una relación tenemos que ser responsables  ¿te harías una prueba de VIH?  Yo también me la haré si tú quieres  y además, tú sabes, que a mi edad ya  no se puede tener hijos  y agregué.  Por ese lado, estamos tranquilos-.

-¡Ay! que inteligente y que calculadora eres Adela  creo que a mí no se me hubiera ocurrido decir eso,- dijo Marcela. 

-A mí tampoco.-, dijeron las demás.

-Si chicas eso mismo le dije, y él estuvo de acuerdo. Ese día nos amamos por primera vez. Él se protegió.  ¡Fue maravilloso! Él es muy tierno-. 

-¿Y se hizo la prueba del Sida?  ¿Sólo por curiosidad?-, preguntó Natalia.

-Sí, un día se apareció con su prueba de laboratorio y me sentí mal soy una mujer fría y calculadora ¡Soy malvada!-

-No,  hiciste bien  ¡Una nunca sabe!  ¡Y deja ya ese sentimiento de culpa!-, le dijo Sabrina.

-No sé cuánto durará esta relación, amigas Aunque ya vamos a cumplir un año juntos.  En mi familia nadie sabe, ni sospechan-.   

- Estás igualita que  esas actrices, Madonna, JLo. que se acuestan con mocosos-, dijo Marcela.

- ¡No le digas eso!  sonó cruel,- opinó Natalia.

- No me importa, ahora las entiendo a ellas,  simplemente sucede, yo no busqué esto -, dijo Adela.

-Él ha traído nuevos bríos a mi vida, este terremoto emocional me hace sentir viva. He vuelto a trabajar. Me metí al gimnasio.  Me hago dar masajes y esas cosas-.

-Sé que sufriré cuando se acabe, trato de no pensar en ello. Por ahora me deleito con la sola idea de imaginar nuestra próxima cita-.

- ¡Tengo un amante!-, concluyó Adela.

Fin
Silvia