lunes, 29 de julio de 2013

Nabis ¿profetas? del d'Orsay de Paris.

"una superficie plana con forma y colores".
Pintura del siglo XX.


Los nabis o profetas (nabis en hebreo significa profetas), como se llamaron a sí mismos, eran un grupo de pintores franceses muy jóvenes  que creyeron que uniéndose podrían crear un arte más imaginativo y espiritual. Su cabecilla, Paul Sérusier, había conocido a Gauguin en Bretaña en 1888 y éste le indujo a imitar su estilo lleno de color, sinuoso y plano. Como su amigo Maurice Denis era persona inclinada a la mística y más tarde buscó los principios abstractos que le parecían esenciales a la pintura. Denis era ferviente católico, con tendencias filosóficas muy  fuertes. Sus primeras obras tienen una profunda y poética melancolía.
Paul Sérusier (09/11/1864-7/10/1927), El talismán, 1888.
Lo pintó a los 24  años. 
Museo d'Orsay, Paris.

Maurice Denis (25/11/1870-11-1943), El calvario, 1889. Lo pintó a los
19 años. Museo d'Orsay, Paris.
Paul Sérusier en Octubre de 1888, enseña a sus colegas de la Académie Julian, la pequeña tabla que acababa de pintar en Pont- Aven bajo el dictado de Paul Gauguin, denominado El talismán, esta obra plantea por primera ves abiertamente lo que será la pintura en el siglo XX ("una superficie plana con forma y colores"), abriendo la puerta a la abstracción y la concepción objetual del cuadro.
Alrededor de la emoción que suscita El talismán, este grupo de artistas, que se autodenominó nabi, concibe la pintura "como un grupo de acordes, alejados definitivamente de la idea naturalista". A esto se suma su interés por la materialidad de la pintura, para la que los ejemplos de Van Gogh y Cézanne resultaron esenciales.
Maurice Denis. Las musas, 1893. Lo pintó a
los 29 años.  Museo d'Orsay, Paris.

Paul Sérusier, Retrato de Paul Ranson vestido de nabi,
1890. Lo pintó a los 27 años. Museo d'Orsay, Paris.
Pese a concebirse como un grupo los nabis son muy diferentes entre sí: mientras Pierre Bonard y Émile Vuilard exploraron notas íntimistas y sensibles, Ker-Xavier Roussel se concentra en temas bucólicos, y Maurice Denis, Paul Sérusier y Paul Ranson se decantan por una mística de corte católico.
Pero en todos ellos, cualquier asunto  banal trasciende hacia la representación de una existencia silenciosa cargada de enigmas. Sus personajes aparecen aislados, incomunicados, haciendo gala de una vida interior que se desarrolla en los lugares más inescrutables del alma humana. Los nabis mostraron gran interés por las artes útiles y aplicadas y con frecuencia hicieron diseños y carteles teatrales.

Ker-Xavier Roussel, (1867-1944) La barrera, 1892,
lo pintó a los 25 años. 
Museo d'Orsay, Paris.
En paralelo, los nabis, dentro de una corriente general en la que se inscribe el Art Nouveau, van desarrollando un arte en el que, independientemente de los personajes y las historias, lo decorativo (en el ritmo de la pincelada veían la repetición armónica de los motivos) va adquiriendo una importancia cada vez mayor que les lleva a trabajar en grandes decoraciones.
Pierre Bonnard (1867-1947), Mujer adormecida 1899. Himno a la voluptuosidad.  pintado a los 32 años. Museo d'Orsay, Paris.
Y, con los nabis, finalizó el ciclo de los IMPRESIONISTAS Y POST IMPRESIONISTAS. Obras maestras del Museo d'Orsay  visitan Madrid. Exposición organizada por la Fundación MAPFRE del 02 de Febrero al 05 de Mayo 2013.

sábado, 20 de julio de 2013

El Gauguin del d'Orsay de Paris

“No copie la naturaleza…el arte es una abstracción
extráigala de la naturaleza soñando ante ella”.
Gaugin

Paul Gaugin  nació en Paris en 1848 en un hogar de clase media. La familia emigró a Sudamérica cuando él tenía 3 años, su padre muere en el viaje, vivió en Lima, Perú hasta los 7 años. Regresaron a Francia. Fue cadete de marina y navegó hasta los 23 años. Luego trabajó como agente de bolsa gracias a su tutor. Conoció a Émile  Shuffenecker, su  amigo y apoyo constante en los años futuros.

Comenzó temprano a interesarse por el arte, a dibujar, pintar y coleccionar cuadros impresionistas. A los 28 años conoció a Camille Pissarro, su maestro, aunque con el tiempo se separa de él. En 1883 Francia sufrió una crisis financiera y deja su trabajo para dedicarse enteramente a pintar.

 
Campesinas bretonas, 1894. Museo d'Orsay, Paris.
Gauguin lo pintó a su regreso de Tahití.
Gauguin detesta la sociedad europea de su tiempo. La encontraba demasiado civilizada y decadente,  pensaba que todos sus valores eran nocivos. Por medio de su arte intentó dar con una alternativa; prefirió vivir entre la gente más sencilla que pudo encontrar y los pintó con  un estilo propio. Para ello, estudia  los grabados japoneses y la escultura oriental primitiva.

Tiene una vida intensa y obsesionado por el deseo de pintar en algún país de Sudamérica, tropical...¿reminiscencias de su vida en Lima?. Gauguin viaja al canal de Panamá, a Martinica y, a los  8 meses  regresa a Francia enfermo de disentería.

Marina con vaca, 1888. Museo d'Orsay, París.

En Abril de 1891 se fue a Tahití donde vivió con una tahitiana. Tuvo una vida azarosa, intensa, paupérrima, por falta de dinero solicita ser repatriado. De vuelta en París Gauguin recibe una herencia inesperada de un tío y pudo vivir de ella durante un tiempo en París y Bretaña con una muchacha javanesa, Anna. En una pelea con unos marinos  por causa de ella, resultó con el tobillo roto, su estudio saqueado, y Anna raptada. En 1895 luego de una subasta de sus obras regresa a Tahití, vivió con otra muchacha y continúa pintando a pesar de su mala salud.

En 1898 Gauguin intentó suicidarse sin éxito. Se empleo en Papeete, tuvo dificultades con las autoridades, publicó un pasquín ridiculizando a los europeos de la localidad. Continuó defendiendo a los indígenas contra los colonos europeos. En marzo de 1903 fue multado y sentenciado a tres meses de cárcel; murió el 8 de Mayo, solitario y pobre.

El impacto de Gauguin en el arte es incalculable. A fines del siglo XIX sirvió de fuente de inspiración a los nabis, a los expresionistas alemanes y, hasta al Art Nouveau, y fue uno de los puntos de partida del arte idealista del siglo XX. 


Bañistas en Dieppe. 1885. Museo d'Orsay. 


Gauguin  y Pont- Aven.- Gauguin se instala en esta localidad en 1886, dónde dice encontrar "lo salvaje, lo primitivo". Este ambiente acogía desde 1860,  una colonia cosmopolita de artistas, que conseguían vivir con casi nada. El carácter austero, el fervor místico y la naturaleza violenta de Bretaña constituyeron una revelación para Gauguin y sus amigos. Gauguin conoce a Émile Bernard, con el que elabora una nueva manera de pintar, sintética y esencial, que elimina los detalles y contornea las formas planas mediante un trazo negro que recuerda al plomo de las vidrieras. Al rechazar el pintoresquismo del lugar, estos artitas reniegan de la expresión natural del paisaje: “No copie la naturaleza…el arte es una abstracción extráigala de la naturaleza soñando ante ella”.
Lavanderas en Pont-Aven. 1886. Museo d'Orsay.
Arearea. 1892. o "El perro rojo". Se aprecia mujeres  entretenidas. música, baile. Tahití. Museo d'Orsay. París. 
Mujeres de Tahití en la playa. 1891. Postimpresionismo. Museo d'Orsay. París.
Paul Gauguin (1848-1903). Cabecilla de los simbolistas en la reacción contra la pintura naturalista. 

miércoles, 10 de julio de 2013

El Van Gogh del d'Orsay de Paris visita Madrid. 2013.

"... es difícil conocerse a uno mismo. Pero no lo es menos pintarse  a uno mismo"
Extracto de una carta de Vincent a su hermano Theo. 1889.

Vincent Van Gogh (1853-1890), pintor obsesionado por los problemas de la expresión, era el hijo mayor de un pastor protestante holandés y era de convicciones religiosas apasionadas, si bien no ortodoxas, que deseaba comunicar a los demás. Se refugió en la pintura sólo cuando vio que había fracasado como evangelista y maestro. Por medio de sus cuadros predicó el mensaje del amor y la caridad cristiana, haciéndose campeón de los abandonados y los oprimidos. En París estudió a Delacroix y a los impresionistas, así como la obra de Seurat y Gauguin.  
Con Gauguin concibió el proyecto de establecer una comunidad de pintores en Arles, sur de Francia, pero no fue realizado; tras el famoso incidente en el que Van Gogh se corta una oreja y se la da a una prostituta, Gauguin regresa a París, y Van Gogh se interna voluntariamente en un sanatorio. Ambos pintores eran temperamentalmente  incompatibles y su vida, juntos en Arles, precipitó la enfermedad mental latente que iba a ser la desgraciada herencia de Van Gogh; solamente su suicidio, en julio de 1890, puso fin a la aterradora serie de apagones mentales que oscurecieron el final de su vida.

Van Gogh escogió por temas cosas de la vida diaria, pero, convencido de que, como él mismo decía, "toda realidad es simbólica", dio a esas cosas un valor mucho mayor del que tenían en sí. Sus cuadros están saturados con frecuencia de un significado personal. Nadie supo dibujar ni manejó la pintura con tan nerviosa intensidad: las pinceladas y los brochazos de Van Gogh comunican inmediatamente con el espectador. No le gustaba pintar de memoria, usaba los colores por su calidad emotiva y expresiva, con una fuerza directa que nunca ha sido igualada.
Fritillarias en un florero de cobre. Óleo sobre lienzo.1887. Post-Impresionismo.
Fritillerias son plantas bulbosas florecen en primavera como los tulipanes. Van Gogh pintó el cuadro en París. El fondo del cuadro es azul pintado con pinceladas puntillistas. Era la época de una estrecha amistad con Paul Signac, pintor neo impresionista por excelencia (puntillismo, pinceladas cortas, más luminosidad).

La Iglesia de Auvers-sur-Oise. Pintura al óleo. Post impresionismo. 1890. Su amigo Camille Pisarro  aconseja a Van Gogh a viajar a Auvers-sur-Oise para que lo tratasen de su enfermedad; aquí pasó sus últimas semanas de vida y pintó centenares de cuadros. Pintó la iglesia del pueblo de estilo gótico, cielo azul profundo, pinceladas fuertes aplicadas con vigor. Una aldeana que camina por uno de los senderos. Es uno de sus últimos cuadros.
El salón de baile en Arlés, 1888. En Arlés trabaja en el poder de sugestión de colores y en  el significado simbólico que estos emiten. Por esta fecha escribe a su hermano Theo: "en lugar de reproducir exactamente lo que tengo ante mis ojos, empleo el color de una manera más arbitraria, a fin de expresarme con vigor".  Planos de color bordeados con trazos gruesos y oscuros.
Autorretrato, Vincent Van Gogh. 1887. Óleo sobre lienzo. Pintó alrededor de 43 autorretratos.  Pintura de rasgos duros, demacrados, se observa sin complacencia, ojeras, mirada intransigente,  inquisitiva, ansiosa. Color dominante el verde; complementa con el color anaranjado en barba, cabello. Fondo alucinante. Sus autorretratos no permiten dudar de su  sufrimiento, ni de confianza en el poder terapéutico de la pintura.
Escribe a su hermana: "Busco una semejanza más profunda que la obtenida por el fotógrafo".
Retrato del joven  Vincent Van Gogh. Murió a los 37 años.



lunes, 1 de julio de 2013

Obras maestras del D'orsay de París a Madrid.

Impresionistas y Postimpresionistas. El nacimiento del arte moderno

El aroma de nuestra época... arte moderno.

Estando en Madrid en el mes de febrero 2013, tuve el privilegio de visitar, llevada por mi amiga pintora Esther, la "Exposición de Impresionistas y Post Impresionistas. El nacimiento del arte moderno", patrocinada por la Fundación MAPFRE.  Durante tres meses se expusieron en Paseo de Recoletos 23, sesenta y ocho  obras maestras del Musée d'Orsay de Paris.

CLAUDE MONET (Paris, 1840-1926): Fue el jefe del grupo impresionista y más que ningún otro pintor el creador de la pintura impresionista. Su preocupación principal era registrar sensaciones visuales, esforzarse por reproducir sus impresiones. La percepción que tenía Monet sobre la luz transformaría la pintura. Redujo la pintura a lo más esencial.  Reflejó el cielo en la superficie del agua y el juego de la luz brillante del sol sobre el agua y la nieve. Guiado por sus ojos, notó que las sombras no son pardas sino que tiene color y que las cosas cambian de color según cómo estén situadas con respecto a la luz.
Claude Monet. Efecto de viento. Serie de los álamos, 1891.
Claude Monet. La Catedral de Ruan. La portada y la torre de Saint-Romain a pleno sol.
Armonía azul y oro, 1893.


PAUL CÉZANNE (Aix-en Provence, 1839-1906): Post-Impresionista, considerado el padre de la pintura moderna. reconocido como el más grande pintor desde Rembrant.  A partir de él la pintura cambio de rumbo. Era un hombre de profundos sentimientos y trataba de expresarlos a través de sus cuadros. quería ir más allá de las apariencias para reconstruir lo que llamaba "sus sensaciones ante la naturaleza". Vemos sus cuadros no de una ojeada, sino dentro del tiempo; nuestros ojos viajan por ellos, como viajan por el mundo real de las apariencias.
Paul Cézanne. Bodegón con cebollas, entre 1896 y 1898. 
Paul Cezanne. Manzanas y naranjas. 1899.
HENRI DE TOULOUSE-LAUTREC (Albi, 1864-1901): Nació en un castillo, su padre era un conde, título que heredó (pero a él, ni fu ni fa; fue un caballero amante de su arte).  Postimpresionista, pintó la vida nocturna de Paris de fines del siglo XIX. No estableció distinción alguna entre las "bellas" artes y el arte comercial e hizo programas de teatro, menús, carteles. Pintó la vida de Montmartre: burdeles, cabarets, mujeres, artistas circenses. Su propia vida estuvo llena de excesos.
Henri de Toulouse-Lautrec. Cha-U-Kao, la clownesa, 1895. Paris.
PAUL SIGNAC (Paris, 1863-1935):  Se  sintió atraído por el estilo divisionista, técnica llamada neoimpresionista, que consistía en usar puntitos de color de modo que la mezcla de los colores tuviera lugar no en el lienzo, sino en el ojo del espectador. Muchos de sus cuadros son de la costa francesa donde iba todos los veranos. Compró una casa en Saint Tropez e invitaba a sus amigos.
Paul Signac. La entrada del puerto de Marsella, 1911.