miércoles, 10 de julio de 2013

El Van Gogh del d'Orsay de Paris visita Madrid. 2013.

"... es difícil conocerse a uno mismo. Pero no lo es menos pintarse  a uno mismo"
Extracto de una carta de Vincent a su hermano Theo. 1889.

Vincent Van Gogh (1853-1890), pintor obsesionado por los problemas de la expresión, era el hijo mayor de un pastor protestante holandés y era de convicciones religiosas apasionadas, si bien no ortodoxas, que deseaba comunicar a los demás. Se refugió en la pintura sólo cuando vio que había fracasado como evangelista y maestro. Por medio de sus cuadros predicó el mensaje del amor y la caridad cristiana, haciéndose campeón de los abandonados y los oprimidos. En París estudió a Delacroix y a los impresionistas, así como la obra de Seurat y Gauguin.  
Con Gauguin concibió el proyecto de establecer una comunidad de pintores en Arles, sur de Francia, pero no fue realizado; tras el famoso incidente en el que Van Gogh se corta una oreja y se la da a una prostituta, Gauguin regresa a París, y Van Gogh se interna voluntariamente en un sanatorio. Ambos pintores eran temperamentalmente  incompatibles y su vida, juntos en Arles, precipitó la enfermedad mental latente que iba a ser la desgraciada herencia de Van Gogh; solamente su suicidio, en julio de 1890, puso fin a la aterradora serie de apagones mentales que oscurecieron el final de su vida.

Van Gogh escogió por temas cosas de la vida diaria, pero, convencido de que, como él mismo decía, "toda realidad es simbólica", dio a esas cosas un valor mucho mayor del que tenían en sí. Sus cuadros están saturados con frecuencia de un significado personal. Nadie supo dibujar ni manejó la pintura con tan nerviosa intensidad: las pinceladas y los brochazos de Van Gogh comunican inmediatamente con el espectador. No le gustaba pintar de memoria, usaba los colores por su calidad emotiva y expresiva, con una fuerza directa que nunca ha sido igualada.
Fritillarias en un florero de cobre. Óleo sobre lienzo.1887. Post-Impresionismo.
Fritillerias son plantas bulbosas florecen en primavera como los tulipanes. Van Gogh pintó el cuadro en París. El fondo del cuadro es azul pintado con pinceladas puntillistas. Era la época de una estrecha amistad con Paul Signac, pintor neo impresionista por excelencia (puntillismo, pinceladas cortas, más luminosidad).

La Iglesia de Auvers-sur-Oise. Pintura al óleo. Post impresionismo. 1890. Su amigo Camille Pisarro  aconseja a Van Gogh a viajar a Auvers-sur-Oise para que lo tratasen de su enfermedad; aquí pasó sus últimas semanas de vida y pintó centenares de cuadros. Pintó la iglesia del pueblo de estilo gótico, cielo azul profundo, pinceladas fuertes aplicadas con vigor. Una aldeana que camina por uno de los senderos. Es uno de sus últimos cuadros.
El salón de baile en Arlés, 1888. En Arlés trabaja en el poder de sugestión de colores y en  el significado simbólico que estos emiten. Por esta fecha escribe a su hermano Theo: "en lugar de reproducir exactamente lo que tengo ante mis ojos, empleo el color de una manera más arbitraria, a fin de expresarme con vigor".  Planos de color bordeados con trazos gruesos y oscuros.
Autorretrato, Vincent Van Gogh. 1887. Óleo sobre lienzo. Pintó alrededor de 43 autorretratos.  Pintura de rasgos duros, demacrados, se observa sin complacencia, ojeras, mirada intransigente,  inquisitiva, ansiosa. Color dominante el verde; complementa con el color anaranjado en barba, cabello. Fondo alucinante. Sus autorretratos no permiten dudar de su  sufrimiento, ni de confianza en el poder terapéutico de la pintura.
Escribe a su hermana: "Busco una semejanza más profunda que la obtenida por el fotógrafo".
Retrato del joven  Vincent Van Gogh. Murió a los 37 años.



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