miércoles, 12 de julio de 2017

La Huaca Puclla & el Golden

Uno de los principales atractivos arqueológicos que todo turista debe visitar en Lima es la Huaca Pucllana. Sus construcciones de adobe escalonados forman recintos, plazas ceremoniales, religiosos, funerarios, del pueblo que habitó Lima 200 a 700 años d.C. Alquilamos un departamento a escasas tres cuadras de la Huaca en  Abril 2017. Muchas mañanas caminé alrededor de esa fortaleza. Encuentras mucha gente ejercitándose. Bordear esa ancestral construcción hacía mi imaginación volar. ¿Cómo había sido la vida para sus habitantes originales?  ¿cómo era su cotidianidad?  ¿sus mujeres serían queridas y felices? Tal vez era una sociedad matriarcal. O por el contrario, eran más bien féminas sufridas y abnegadas. No lo sé. 
Mi hijo Pedro y Frodo
Frodo participaba
de las reuniones familiares
Lucho y Frodo a su lado
A  esas horas en las que el día se asoma y andas en plan de desperezar tu flojera, es agradable recibir en tus pulmones  el aire frío que viene de la cercanía del mar. Aún así, a veces tu mente te recrimina y  te dices: Qué hago yo dando vueltas alrededor de la huaca aburrida y sola. Pero no es así realmente, la vida te da sorpresas. Si tú no sales de tus cuatro paredes,  las cosas no ocurren.  Tienes que activarte para que la ruleta de la vida se mueva y los eventos se manifiesten. Una de esas mañanas caminaba a paso ligero  ensimismada, concentrada en mi rutina, mirando acá y allá. De pronto, un Golden Retriever, clon del perro de mis hijos, llegó hasta mí corriendo. Pensé –Dios por poco me tumba- Se paró frente a mí y me miró  con sus enormes ojos, jadeando, mostrando su lenguota. Yo también me detuve viendo a “Frodo”, así se llamaba el Golden de mis retoños. Le dije ¡Hola frodito, qué haces aquí! ¡tú siempre tan alegre y lleno de energía!  Atrás venía su dueño apurado: -No se preocupe señora… no muerde-. -Sí, conozco esta raza mis hijos tenían un Retriver-. El señor se presentó como arqueólogo y vecino de la zona. Hablamos de esta raza perruna y un poco de la historia de la Huaca. Es un buen "gancho"  tener un cachorro;  te puede ayudar a hacer nuevos amigos. En fin, fue una amena conversación que terminó y, me fuiSi van a Lima no dejen de ir a la Huaca Pucllana. Son dos experiencias distintas verla de día y de noche, soliciten la visita guiada.  Además, dense el placer de disfrutar de la gastronomía peruana en  el restaurante que está al pie de este recinto arqueológico.
Huaca Pucllana de noche
No se la pierdan


viernes, 23 de junio de 2017

LA PANADERA MIRAFLORINA

Empecinada en iniciar mis caminatas matutinas despierto muy temprano. Me asomo a la ventana para sentir el frescor del amanecer de un nuevo día. ¡Oh sorpresa! Un recuerdo de la infancia se asoma silencioso con rítmico pedaleo. Es un  triciclo de panadero con su enorme  cajón blanco que recorre las calles aledañas. Al timón va una guapa  y moderna panadera.  Estaciona  su triciclo sin tocar la bocina de característico sonido que anuncia su llegada, -es que es muy temprano para hacer bulla-.  Pienso: ¡Vaya, es una chica! ¡Qué gusto que las féminas  nos  involucremos en los oficios destinados a los masculinos!  Mi memoria  recrea escenas de mi infancia: Dos chiquillas corren  hacia el panadero, se  montan en el triciclo,  mientras el diligente arribado despacha a María o a la abuela Matilde el chancay para el lonche de las tardes. Ocurría diariamente, excepto los domingos, en la década de los sesenta y en los setenta del siglo pasado. La realidad del presente amanecer se impone. Miro contenta, sonreída, al ver a la panadera bajarse del triciclo para dejar el pan a  la vecina de enfrente. Antes, ella mira  su teléfono móvil, lee, está  absorta, quieta, y yo me pregunto ¿envía o recibe mensajes?  Hasta que a ella también se le impone el presente y reacciona, desciende  de su vehículo de tres ruedas, deja la hogaza de pan dentro de una bolsa de papel marrón, sobre el muro de la casa vecina; se da vuelta, regresa, sube al triciclo y empieza a pedalear, atenta. Aún no ha amanecido del todo.
La guapa panadera se aleja. Cruza la avenida Comandante Espinar para continuar su recorrido por el barrio de Miraflores. Con un suspiro recupero mi presente matutino. Me preparo para salir, pantalón 3/4,  camiseta de algodón/lycra, zapatillas,  gorra deportiva, la llave, salgo a caminar una hora como todas las mañanas  por el barrio y más allá.


viernes, 16 de junio de 2017

Despertares miraflorinos

Empeñada en  tomar la foto a la Cuculí madrugaba como si tuviera en mi cerebro un reloj programado que me sacudía repitiendo: ¡despierta ya, vamos levantate! Lo primero que hacía era abrir la cortina lo suficiente como para ver bien mi objetivo a través de mi cámara.  Así fue cómo sin querer descubrí la vida cotidiana noctámbula de los miraflorinos de la calle Chiclayo con Comandante Espinar. Era mi tercera noche en Lima ¡Ay! ¡son las cinco de la mañana!, me levanté muy temprano  mejor regreso a la cama. Empecé a cerrar la cortina cuando veo que a esa hora en ese oscuro y silencioso amanecer en el que ni siquiera se habían despabilado las bulliciosas aves vecinas. Sin embargo, ya paseaba por las calles una dulce e intrépida anciana de pausado caminar manteniendo su miraba al suelo.  Calzaba zapatos deportivos blancos, pantalón grueso azul, franela blanca y una abrigadora chompa.  Ella se sentó en el muro  de  la casa de enfrente. 
Dios, qué hace a esta hora caminando sola esta anciana ¿no tiene miedo de que la asalten?... ¡Yo, no lo podía creer! Será que como resido en un país en el que la gente se retira muy temprano a sus casas por la inseguridad el ver  a esta señora caminando completamente sola a esa hora me pareció ¡maravilloso! y digno de contarlo. Es así cómo esta relatora ya tenía otro motivo para madrugar, no era solo por tomar fotos a las aves limeñas, ahora también quería ver cómo se sentían de seguros los humanos limeños que se daban el lujo de aventurarse a salir muy temprano de sus casas. A mi anónima caminante un par de madrugadas la acompañó una amiga algo más joven que ella. La longeva señora permanecía sentada en el muro como media hora luego se iba. Descubrí que sentada  en su descanso aprovechaba para  rezar el rosario.  Y yo, a partir de ese amanecer con semejante ejemplo,  empecé a vestir y calzar mis deportivos para recorrer Miraflores y alrededores muy temprano en las mañanas. 
Continuará...
Serenazgo: vigila pendiente la tranquilidad vecinal
   




miércoles, 7 de junio de 2017

Melodiosos despertares limeños

Cuculi
El 4 de Abril 2017 llegamos a Lima, mi madre Inés, mi hermana Ada y yo.  Esa noche por el cansancio del viaje  dormí profundamente de un solo tirón hasta el día siguiente. Lo que no es usual en mí pues suelo despertarme una vez  durante  la madrugada, voy  al baño con los ojos casi cerrados para luego volver a los brazos de Morfeo inmediatamente. 
El apartamento que fue nuestro hogar por  mes y medio está ubicado en la calle Chiclayo de Miraflores. Un acogedor y tradicional  barrio limeño cercano al mar. Alegre, con mucha gente caminando a sus destinos a  toda hora con seguridad. Con abundante movimiento, restaurantes, cines, supermercados. Encuentras de todo en Miraflores  y transporte a todo lugar. Nosotras en un santiamén nos insertamos en la cotidianidad de nuestra Lima natal a la que regresábamos después de un par de años. Pues por cosas del destino residimos las tres desde hace muchos años en Venezuela. 
Pajarito limeño de melodioso trinar

La noche siguiente, en ese estado entre dormida y despierta a los albores del  alba de pronto escucho el trinar  armónico de un ave ¿es la Cuculí?  ¿vienes a despertarme? Me emocionó tremendamente, abro los ojos como platos. Sonrío. Sin darme cuenta mi mente me devuelve a mis amaneceres de colegiala, de juvenil universitaria.   Evoco  mi vida como  hija de familia en mi Lima. Me invade la felicidad  y me incorporo de la cama de un salto. Cuculí te veo.  Estás posada  en un cable de la calle trinando a todo pulmón. -Y la cuculí se ríe y la ventana se agita cuando por esa vereda tu fina estampa paseas- Sí así como lo cantó para la posteridad la limeñísima Chabuca Granda. Corro a buscar mi cámara para tomarte  fotos Cuculí, pero tú volaste antes. Te vas a despertar a otros durmientes. Te esperaré mañana. Esta vez me ganaste, Cuculí-.  

Pero no tengo tiempo de ponerme triste pues ahora aterriza el Estornino negro. Trataré que no me veas Estornino pues no quiero que te vayas,  quédate un rato conmigo. Sigue regalándome tu  maravilloso canto... ¡Y te  tomo la  foto! Continuará...  
Dulce despertar con  canto del Estornino
Frente a mi ventana miraflorina

Amanece un nuevo día limeño
Árbol frente al apartamento
refugio de pajaritos 















miércoles, 25 de enero de 2017

Vintage en Helsinki

Mi recetario: Cocina cotidiana peruana
se vende en las librerías de Caracas y por Amazon 
en español e ingles: Peruvian everyday cooking

Algo que me encantó de  Helsinki son sus mercadillos populares y las tiendas de segunda mano modernas, acogedoras, vibrantes y revestidas de una atmósfera de desordenada elegancia. 
Second hand en  Helsinki
elegancia vintage de esta tienda
en Helsinki
Helsinki fue para mí el lugar perfecto para interesarme por la compra de artículos usados y apreciar lo vintage.   Como latinos  tendemos a pensar ¡Uy  no, yo no voy a comprar algo que ya fue usado antes  por otro!  Bueno en lo recóndito de mí ser yo misma pensaba así pero tenemos que aprender a superar esos complejos. Es cierto que no hay como lo nuevo, lo que tú utilizas por primera vez. Pero no se imaginan las cosas buenas que puedes encontrar  en estas tiendas de cosas vintage lo comprobé en Helsinki.  Ahora que estoy en plan de mudanza, de reducirme de tantas cosas que he ido acumulando a  lo largo de mi vida que alguna vez fueron útiles para mí pero ahora lo pueden ser para otra persona. Entonces  ¿porqué no compartirla, reciclar y vender barato?    Un ejemplo, mi esposo fue coleccionista de cosas que estaban  bien para él que creía las iba a utilizar, pero no lo hizo. Ha acumulado cantidad de objetos que conservan sus empaques originales tal como si no hubieran salido nunca de la tienda.  Ha llegado el  momento de venderlas en  second hand. 
Helsinki

Mi abuela vintage
Matilde Legrand Morse
foto vintage de
tres chicas de los  70s.
En las tiendas de segunda mano de Helsinki, y de Europa en general, encuentras de todo pero de todo  en perfecto estado y  barato. Aída, mi anfitriona en  Helsinki  es esposa de un Embajador, una mujer práctica y sin complejos  baladís  a la que le encantan estas tiendas. Las disfruta mucho. Ella me contó que en second hand encontró unos agarradores de servilleta que completó su hermosa vajilla. Así ha ido adquiriendo otras cosas necesarias para ella.  Realmente visitando estas tiendas te das cuenta que la gente 'deja ir'  cosas en perfecto estado que seguro fueron muy apreciadas pero que  ya no utiliza.  

Afortunadamente  los latinos estamos dejando esos prejuicios de lado. Sobre todo  ya no forman parte de la mentalidad de las nuevas  generaciones.