miércoles, 17 de diciembre de 2014

Madrid 1978

Estoy sentada  leyendo en la salita de lectura de mi apartamento, acabo de prender un oloroso incienso de lavanda -no me gustan esos aromas pero los tolero porque vivo en el trópico-, un zancudo de largas patas blancas con rayas negras, me está rondando para hincarme su aguijón, ya se posó en mi antebrazo, lo espante… él insiste... quiero que este vampiro alado y silencioso vuele hacia otros destinos. Me recreo con la belleza de la exuberante floración de mi orquídea Cattleya lueddemanniana que está puesta en la mesita al lado de libros, revistas y el periódico de hoy 17 de diciembre de 2014. Es una esplendorosa, luminosa tarde caraqueña.
Puerta del Sol - Madrid en Navidad 
Apoyo  mis pies descalzos sobre la mesa, destapo mi libro... intento reiniciar  mi lectura. Suena el teléfono, me paro a contestar - ¡Aló, buenas tardes!-  Al otro lado: -¡Silvia, es Esther!-. Es mi amiga madrileña con la que daba y seguimos dando, cuando voy a Madrid, largas caminatas, y, aquel maravilloso viaje a París que hiciéramos juntas hace más de tres décadas. Esther me llama para darme sus buenos deseos navideños y de fin de año. Afloran los recuerdos, nos contamos nuestra cotidianidad, la política, la vida, conversamos por casi una hora. Y hubiésemos podido seguir hablando más; pero optamos por un continuará… Cuelgo  el auricular telefónico y voy a mi dormitorio. Veo mi closet, busco poner un poco de orden tengo  carteras regadas aquí y allá; así ocupan más espacio. Procedo a mi faena, muevo un bolso y ¡Oh sorpresa! surge una vieja y bonita cajita de chocolates que conservo desde mi época de estudiante en Madrid ¿Es casualidad? ¿De dónde apareciste viejo tesorito? La abro. Emerge un pequeño almanaque azul de bolsillo del año 1978. Es  el que me dio mi papá para que anotara mis días cuando me fui a España, hojeo sus páginas. Leo:
Enero 1978, martes 3. 1,245 pesetas.  Marzo 16 Jueves: carta a LMC y dibujado un corazoncito. Marzo Domingo 19 Día del Padre. Además contiene recetas de: Magdalenas, Torrijas, Tortilla española, Brazo gitano, y aquí me detengo porque éste era el postre  predilecto de mi papá. Cuando regresé a Lima empecé a preparar las recetas que me habían dado mis amigas madrileñas, sobre todo sus mamás. Recuerdo que mi papá me traía los ingredientes para que yo se lo preparara. Y papi Pedro era feliz. Brazo gitano: ½ kilo de galleta de desayuno (gordas). 1 paquete de mantequilla. 3 yemas. 3 cucharadas de azúcar. La mantequilla, azúcar y las 3 yemas se mezclan. Luego se mojan las galletas ligeramente en leche. Se coge la pasta de chocolate y se untan en las galletas, pegándolas. Se cubre todo el brazo de galletas  con la pasta de chocolate y a la refri..
galletones 
. Luego se cortan las porciones en diagonal. Recuerdo que mi papá llegaba a casa y tomaba su lonche, -como el té de las 5 pm. de los ingleses-, con una porción de brazo gitano. Sigo leyendo mi  pequeña agenda de 1978: Sra. Encarnita. Hostal Amaya, 3er piso. Av. José Antonio 12, teléf. 22221512, arriba de Chicote. Recuerdo que allí dormí mi primera noche en Madrid, al día siguiente me estaba mudando a la Residencia de Marques de Urquijo 18, en Princesa. Y por último está la dirección del apartamento de mi amiga Esther, sigue viviendo allí. ¡Sonrío feliz!.. un popurrí de gratos recuerdos madrileños acudió a mi mente... acaricio mi agenda. Una tarde de inesperadas sorpresas y coincidencias. ¡Así es la vida!



sábado, 8 de noviembre de 2014

¡ Un Concierto en un día maravilloso para mí: 07 de noviembre! ¡Feliz cumpleaños, Peter!

Concierto de Anna en Caracas con la
Orquesta  Sinfónica Simón Bolívar.
07-11-2014.
Anna Tifu 
El 07 de noviembre de 2014 se presentó por primera vez en Venezuela,   la hermosa, joven - nació el 1° de Enero de 1986-, y virtuosa violinista italiana Anna Tifu, en el Centro Nacional de Acción Social por la música, en  Quebrada Honda, Caracas, Venezuela, junto a la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar, bajo la dirección de Gustavo Dudamel. Anna comenzó sus estudios musicales a los 6 años y a los 11 hizo su debut como solista. Ha sido objeto de numerosos premios, siendo el primero el que ganó a los 14 años, el Primer premio en el concurso internacional Viotti Valsesia . Anna ha actuado como solista con numerosas orquestas sinfónicas del mundo entero. Su agenda para los próximos años venideros esta repleta de conciertos.  
En esta oportunidad Anna interpretó el Concierto N°2 para violín en Mi menor, Op. 64. de Felix Mendelssohn. Fue la última obra de este compositor. Es uno de los primeros conciertos para violín del romanticismo, por lo que tuvo una marcada influencia en las obras de muchos compositores de su época. A pesar de haber sido escrito en la forma tradicional clásica, presentó varias innovaciones, -según me comentaba un amigo musicólogo-, éstas son: el ataque inmediato del violín solista al comienzo de la obra, la cadencia en medio del primer movimiento y, la continuidad, sin pausa, entre los dos primeros movimientos. Todo esto enmarcado por una magistral integración de virtuosismo y musicalidad. -¡Oh! me dije, qué maravilla lo pude entender-.  Mendelssohn comenzó a escribir el concierto en 1838, tardó seis años en completarlo, Se estrenó el 13 de marzo de 1845. Es uno de los conciertos para violín más interpretados en todas partes.  A Anna la ovacionamos de pie  largamente ... tuvo que regalarnos otra interpretación maravillosa ¡fue  inolvidable!  Baje de You Tube, este video del mismo  concierto. El  Concierto N° 2 en Mi menor, Op. 64 que Anna interpretó en el 2012 acompañada, en esa oportunidad,  por la Orquesta Sinfónica de Della Rai -TV. 
El Programa del concierto de la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar se inició con la interpretación de la Obertura de la ópera Rosamunda, D. 797 (1844) de Franz Schubert (1797-1828). Es interesante enterarse un poco más de la historia de esta composición de Schubert, pero la pueden buscar en internet si están interesados. Rosamunda, es una de las últimas obras de Schubert.
Finalmente la orquesta tocó la Sinfonía N° 8 en Sí menor D. 759, conocida también como "Inconclusa" porque sólo consta de dos movimientos uno rápido y uno lento, en lugar de los cuatro que se acostumbraba en esa época. Busquen el porqué Schubert no la concluyó. Es interesante saberlo ¿será o no será  verdad lo que los entendidos dicen al respecto? Tienen que averiguarlo ustedes.
Es todo  un orgullo para el venezolano ver a sus músicos, chicos tan jóvenes, interpretando cada uno desde sus respectivos instrumentos con tanto virtuosismo. Encontrarlos en los pasillos del Centro, y conversar con ellos es una delicia. 
Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela

La Orquesta con su Director Musical Gustavo Dudamel
Los maravillosos conciertos que nos regala el Centro Nacional de Acción Social por la Música,  suelen empezar a su hora en punto. Al ser la entrada gratuita, uno siempre se adelanta, coordina con los amigos para que por lo menos uno esté temprano al pié de la puerta de entrada para asegurarnos un buen asiento. Esta vez nos sorprendimos al constatar que no encontramos esas colas kilométricas de gente en espera a la entrada del teatro. Todo fluía muy fácil. El teatro no presentaba ese lleno total al apenas abrir sus puertas como suele ser. Pasada casi media hora de la hora prevista para el inicio del concierto, las 5:00 pm. la gente empezó a aplaudir para que se diera ya inicio al concierto. En el auditorio la gente comentaba  -ha costado llenar el teatro. ¿Será...?- especulaban algunos ¿... que la gente no viene en señal de protesta porque Dudamel en febrero de este año, fue objeto de muchas críticas porque su visita, esa vez, coincidió con el estallido de una de las protestas callejeras contra el gobierno de Maduro en la que murieron tantos jóvenes? .. Sí, decía una señora... yo soy una que no olvido que Dudamel no fijó una posición clara frente al gobierno sobre estos hechos... él -Dudamel-... siguió tocando, dirigiendo los conciertos para el gobierno... mientras seguían matando gente en las calles... comentó su compañero de asiento. Por eso la gente no viene a sus conciertos -sentenció una muy acicalada y elegante anciana-. ...  la pianista clásica Gabriela Montero le tuvo que escribir una carta pública a Dudamel ...porque  él dirigía sus conciertos mientras el pueblo era masacrado...   Y así el público justificaba la tardanza en el inicio del concierto, los aplausos reclamosos iban in crescendo  ... Y ... de pronto ... se inició el concierto y como por arte de magia el cotilleo cesó. 

lunes, 13 de octubre de 2014

Concierto

Acción Voluntaria de Hospitales (AVH), para celebrar sus 45° años de fundada invitaron (entrada gratuita), al Centro Nacional de Acción Social por la Música, sede de las orquestas y coros juveniles e infantiles de Venezuela, ubicada en Quedrada Honda- Sector Santa Rosa, Caracas, al concierto de la Orquesta Simón Bolívar de Venezuela. Farathnaz González interpretó uno de los más importantes conciertos para violín del ruso Sergei Prokofiev, acompañada de la Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela, ambos bajo la batuta del reconocido director Christian Vásquez. Llega el final de la obra. Poco a poco disminuye la última nota y el silencio arropa el recinto; todo queda en suspenso. El público espera la caída de los arcos para aplaudir una apasionante interpretación. Esto es lo que la joven venezolana Farathnaz González logró en su  debut como solista este sábado, 11 de octubre de 2014, en el Centro Nacional de Acción Social por la Música, al interpretar el Concierto N° 1 para violín y orquesta en Re Mayor, Op. 19, del ruso Sergei Prokofiev. “Para mí, este concierto implica grandes retos: me enfrentaré por primera vez a un público tan exigente como el caraqueño, en compañía de una de las orquestas más importantes del país, como es la Sinfónica Simón Bolívar en la que, además, están algunos de los maestros que me han formado; y por último, bajo la batuta de un músico venezolano con una importante carrera internacional, Christian Vásquez”, comenta la joven violinista de 25 años de edad. 


Farathnaz González 
El concierto de Prokofiev es uno de los más interpretados por los violinistas en el mundo. A pesar de que su estreno en 1922 tuvo fuertes críticas por su característica lírica un tanto desfasada para la época, con el tiempo la obra adquirió notable presencia debido a las destrezas interpretativas que el músico debía conseguir para su ejecución. Fue el arco del húngaro Joseph Szigeti quien la llevó al camino del éxito cuando se presentó en el Festival de Praga en 1924. 90 años después es el reto de esta joven venezolana.
“Esta obra es un concierto no convencional; los pasajes cantables o muy expresivos de las grandes piezas escritas para violín solista están ausentes. Más bien, se caracteriza por la estridencia y el uso de “sul ponticello”, que se refiere a la forma de tocar con el arco cerca del puente, lo que produce como un sonido nasal. Considero que el primer movimiento tiene un estilo tipo rockero; el segundo requiere de mayor virtuosismo; y el tercero no termina con la fuerza típica del final de una obra, sino más bien con suspenso”, explica la joven que inició su formación musical a la edad de 7 años en el núcleo de Montalbán y hace tres años obtuvo la Licenciatura en Educación Musical en el Instituto Pedagógico de Caracas.
Christian Vásquez 
En esta ocasión, que servió de entrada para la naciente carrera solista de González, la agrupación emblemática de El Sistema ofreció un repertorio sinfónico de alto nivel, al ejecutar también el Intermezzo in modo classico in Si menor, de Modest Mussorgsky; y la Sinfonía N° 5 en Si Bemol Mayor,​ de Prokofiev.Dirigida por Christian Vásquez. Conozcamos quién es este talentoso, sincero, carismático, Director de Orquesta, a través de una entrevista que le hizo el periodista Roberto Giusti que recibí vía correo electrónico de mi profesora  Alicia Álamo Bartolomé y que copio a continuación. 
ROBERTO GIUSTI , CHRISTIAN VÁSQUEZ , DIRECTOR SINFÓNICA JUVENIL TERESA CARREÑO |  EL UNIVERSAL  lunes 6 de octubre de 2014  12:00 AM
"Nací en Caracas pero soy de San Sebastián de los Reyes. Mí mamá fue papá y mamá a la vez. Mi padre ayudaba pero no estaba. Ella hizo de todo para que nada nos faltara. Vendía chucherías, refrescos, helados a crédito. Organizaba "sanes " (suerte de rifas). Y no olvido los fines de semana, cuando salíamos a cobrar casa por casa. Por eso nunca me faltó nada, pero tampoco me sobró". 
-¿Te imaginaste alguna vez que desde San Sebastián de Los Reyes recalarías en dos gélidos países nórdicos como Suecia y Noruega? 
-Si te soy sincero, no. Comencé en la música por iniciativa propia. En el pueblo, que tiene dos calles (una sube, la otra baja), la Orquesta ensayaba en una casa colonial y cuando pasabas por el frente escuchabas y veías a los músicos. Eran pocos, algunos tocaban instrumentos de cuerda, otros una flauta, una trompeta y ya. Una tarde, yo pasaba por allí con mis padres y al escuchar el ensayo me quedé extasiado, agarrado a la ventana. Tenía ocho años de edad y ahí lo supe todo: "Quiero tocar un instrumento", le dije a mi papá. Dos días después me hicieron un examen melódico y otro rítmico. Luego me pusieron a cantar "Los pollitos" y el Himno Nacional. Al final la profesora de canto le dijo a mi papá que tenía buen oído y me aceptaban. Cuando me preguntó qué instrumento quería tocar no dudé: "el violín".
-¿Cuándo dirigiste por primera vez? 
-A los 14 años, en unas fiestas patronales. Íbamos a tocar en la iglesia, yo era el concertino (primer violín), el director me preguntó si quería dirigir el Himno Nacional y yo le respondí: "¿Por qué no?" Me monté en el podio, dirigí mi himno y me sentí grande. A partir de ese momento empecé a dirigir orquestas infantiles.
-Hasta que llegó el momento de venirse a Caracas. 
-A los 17 años me inscribí en el Instituto Universitario de Estudios Musicales y también audicioné para tocar violín en la Sinfónica Simón Bolívar. Pero no me desligué del pueblo y cuando tenía un par de días libres me iba para allá a dar clases y a dirigir algún concierto. El punto de inflexión se produjo el 24 de marzo del 2006, cuando la orquesta de San Sebastián toca, por primera vez, en la Sala José Félix Ribas del Teresa Carreño. Allí estaba el maestro Abreu. Yo dirigí la segunda parte del concierto y al final el maestro se presentó en el camerino y luego de felicitarme me dijo: "Llámame el lunes para comenzar clases de dirección orquestal". Ese mismo año me nombró Director Titular de la Sinfónica Juvenil José Félix Ribas de Aragua. Al principio combinaba ambas funciones. Tocaba el violín en Caracas y dirigía en Aragua, hasta que fui dejando el violín y la actividad con la Simón Bolívar.


-¿Cuándo se produce el salto a la internacionalización?
-Mi debut grande, en Caracas, con la Simón Bolívar, fue el tres de abril del 2008. El reto me lo planteó el maestro Abreu con la Sinfonía Número Dos, "La Resurrección", de Gustav Mahler. Una sinfonía con cinco movimientos que dura hora y media, con coros, dos solistas y una orquestación gigantesca. En esa oportunidad había 220 músicos y 600 personas en el coro. El video del concierto lo observaron en Inglaterra y llegaron ofertas del exterior. Mi primer concierto internacional fue en París (con la Orquesta de Radio Francia). En esa oportunidad fungí como asistente de Gustavo Dudamel. El tenía un concierto en Santa Cecilia ( Roma), no podía llegar a tiempo a París para el primer ensayo y me pidió que lo sustituyera. Luego asistió al segundo ensayo y dirigió el concierto. Pero a mí me pidieron dirigir un family concert con la suite del Pájaro de Fuego de Igor Stravinsky.
-¿Qué diferencias hay entre los músicos de aquí y los de allí y entre las audiencias de allá y de aquí? 
-Allá los músicos son mayores y han tocado con grandes directores del mundo. Aquí todos los músicos somos jóvenes.
-¿Cómo se manifiesta esa brecha generacional? 
-En la energía. Cuando diriges una orquesta (una juvenil o la Bolívar) de inmediato te sacude una fuerza incontenible.
-El temperamento. 
-Así es.Te envuelve una ola. Allí tocan muy bien, con toda corrección, pero no terminan de dar el alma. Y ahí entramos los jóvenes directores a interpretar esa emoción.
-Esa forma de dirigir, ¿es la huella del maestro Abreu o ustedes son diferentes? 
-Sus alumnos le debemos la técnica, pero cuando comienzas a dirigir y dirigir, vas encontrando tu propio estilo. Ahora, esa ganas, esa energía y esa pasión se la debemos al maestro. Yo lo conocí en 1998, cuando tocaba en La Nacional Infantil de Venezuela y él ensayaba con nosotros todos los días, desde la mañana hasta la noche.
-Uno pensaba que el éxito de las orquestas del Sistema en el mundo consistía en una música venezolana que sacude a las audiencias europeas. Pero por tus afirmaciones entiendo que hay una manera diferente de comprender e interpretar la música.
-Nosotros no vemos la música como un trabajo, sino como parte de nuestro estilo de vida. Tú observas en las orquestas de afuera a músicos que se limitan a cumplir con su parte, marcan tarjeta y se van . Nosotros le decimos a los nuestros que respondan a su naturaleza, que se muevan, bailen o lloren si quieren. Que no se cohiban. 
-¿No crees que el gobierno utiliza el Sistema para mostrarle al mundo que Venezuela es como sus orquestas, armónicas y afinadas, cuando en realidad eso no es así? 
-El Sistema va en cumplir en febrero 40 años y ha funcionado con todos los gobiernos a lo largo de ese tiempo. El gobierno nos ha apoyado siempre. Creo que Venezuela debe funcionar como una orquesta. Nosotros provenimos de diferentes estratos sociales. Hay gente que llega desde la clase media, otra que sale de la pobreza, de los barrios.
-Esas diferencias, ¿no impiden la comunicación? 
-No porque todos tenemos la misma meta. Que la Orquesta, con el esfuerzo de todos, suene bien, haga justicia al compositor y se transmita de la mejor manera al público. Así debe funcionar el país A nuestros conciertos vienen gente de la oposición y del oficialismo y nadie está pendiente de la filiación política. Ni la de los músicos ni la de la audiencia.
-¿No invade la política al Sistema de Orquestas? 
-Para nada. Este es un proyecto social y nuestra misión es ayudarnos unos a otros.
-¿No hay lucha de clases? 
-Nada de eso. Todos somos iguales. Yo tengo una hermanita de 15 años que toca el cello en San Sebastián. Ella me dijo que le daba clases a los nuevos y cuando le pregunté, con asombro, qué les enseñaba, me respondió: "les enseño lo que sé". Es una cadena. Siempre hay alguien dispuesto a ayudarte.
-En el caso de los directores, ¿no es importante conocer la historia de la música, las corrientes y el contexto social y político en el cual se enmarca? 
-Claro. No se trata solo de dirigir y tocar. Es importante saber por qué el compositor escribió determinada obra y en qué condiciones vivía. Los grandes compositores, como todo ser humano, tenían su grandeza y sus miserias. Eso hay que manejarlo a la hora de dirigir una orquesta y buscar el tono más adecuado.
-Esa ubicación que deben tener los directores, ¿de qué manera influye en el desarrollo de la música clásica? ¿Es posible mejorarla, perfeccionarla, modificarla o por su característica de clásica es estática en cuanto a su interpretación? 
-La música es infinita. Hay muchos directores que tienen su propia manera de interpretar a Mozart, Haydn y Bach, según sus épocas. Pero no hay manera de demostrarlo...
-No hay grabaciones. 
-Exacto. Creo que si Mozart estuviera vivo le gustaría que sus sinfonías se tocaran con orquestas grandes y no con las pequeñas de su época. Eso es posible aunque lo difícil es lograr que esa masa de músicos toque dentro del estilo.
-¿Resulta una desmesura pensar que el Sistema ha hecho un aporte a la transformación de la música clásica o está repitiendo, muy bien, lo que siempre se ha hecho? 
-Nosotros le estamos dando nuestro toque particular. Por esos grandes orquestas y directores quieren venir a Venezuela. No pueden creer que una orquesta de niños de 7 a 11 años de edad toquen, con un nivel altísimo, una sinfonía de Mahler. Nosotros estamos rescatando la pasión por la música clásica. En Europa la mayor parte del público corresponde a personas adultas. Ves muy pocos jóvenes. Eso quiere decir que a la vuelta de unos años las salas se quedarán vacías. Aquí, en Venezuela, los conciertos están llenos de juventud. Y además, son gratis.
Llegamos de primeras: Anita y Silvia. Amigas de curso.
Hermosura de Auditorio.

domingo, 7 de septiembre de 2014

Antonia


¿Cualquier tiempo  pasado fue mejor?  
La realidad de ser esposa, madre, ama de casa y profesional que debes trabajar fuera de casa para que el presupuesto familiar calce, no es nada fácil. Necesitas una ayudadita. Una empleada doméstica te facilita las cosas. En este sentido, para las amas de casa cualquier tiempo pasado Sí, fue mejor. Recuerdo que mamá siempre contó  con su incondicional  mano derecha: María, ella era ya parte de la familia y al calor del hogar envejeció. En cambio, yo en mi rol de ama de casa no tuve una alter ego permanente e  incondicional. De todas las fámulas que han pasado por mi casa en Caracas, tengo más vivencias malas que buenas para contar. Me  han tocado mujeres ociosas, mentirosas, ladronas, etílicas y paro de contar. Tengo una experiencia  ‘colmo’: una vez quise ponerme una bonita prenda interior de encaje que guardaba como un tesorito y no la encontraba en la gaveta de mi closet.  Al día siguiente le pregunto a la fulana de turno: -¿Tú has visto mi  negligé bordado? La chica respondió: Señora, no se ha dado cuenta que su mamá le agarra sus cosas. Ella seguro  se la ha llevado. ¿Queeé? Le respondí y caí como Condorito ¡Plop!  La  despedí  ese mismo día y, además, tuve que pagarle doble para que se fuera en paz, no tomará represalias contra uno y porque una nunca sabe de lo que una mentirosa es capaz.
¡Ah! pero si  recuerdo con cariño a una trabajadora del hogar que me ayudó con los quehaceres de la casa durante un  buen tiempo: Antonia.

Caracas. Un día de Enero del 2006.
Suena el intercomunicador de mi apartamento con la melodía ‘Para Elisa’ de Beethoven.
Contesto: ¿¡Sí diga!?
Soy  Antonia, la muchacha de servicio. La conserje me dio su número para avisarle que voy subiendo
Está bien te espero, le contesto.
Toca el timbre. Abro la puerta;  entra Antonia; flaca, alta, huesuda,viste blue jeans bien apretados, blusa rosada bien planchada. Destaca su pelo pintado de rubio peinado estilo greñudo luce sano; de ojos negros y vivaces. Me sonríe de oreja a oreja, a su encía superior le faltaban dos de los dientes delanteros.
Nos damos la mano saludándonos, al tiempo que le digo: Antonia,  mi amiga Raquel me ha hablado muy bien de ti.
Qué bueno Sra. Silvia, mi hija Gladys trabaja en casa de su amiga, me responde. Y Yo, sin poder apartar la mirada de su sonrisa desdentada. Le muestro el apartamento. Hablamos de sus labores, de las condiciones laborales, del sueldo. 

Váyase tranquila que yo me ocupo de su casa. Me dice Antonia.

Dos semanas después.-
Antonia, espero una llamada. Anotas el nombre y número de teléfono.
Yo no sé escribir, señora Silvia, pero no se preocupe que yo me acuerdo.
¿Cómo?  ¿No sabes escribir?  ¿Y leer, sabes?
Tampoco sé. Me dice.
Los números si los sé escribir. Además tengo buena memoria.
Sí, de que te sabes los números eso sí, ya me di cuenta. Le respondo.
Pero deberías aprender a leer y escribir. ve a la Misión Robinson. ¿No se la pasa diciendo el Ministro afrodescendiente ese, que Venezuela es territorio libre de analfabetismo?
Antonia ligeramente contrariada, me responde: Yo no voy a nada de este gobierno, señora. No soy chavista. Soy adeca. Toda mi vida vote por los adecos; por Carlos Andrés Pérez.  Los adecos, me dieron un préstamo de dinero y  pude comprarme un terrenito en mi pueblo. Yo misma  construí ladrillo a ladrillo mi casa ayudada por mi familia.  Mi casa es bonita, allí vivo con mi papá que ya está viejo.  Mi casa tiene jardín y un huerto.
¡En serio! te felicito, Antonia ¡qué bien! Le respondo.
Pero Antonia, de todas maneras es una oportunidad de aprender. Eres joven y podrás conseguir trabajos mejores.
Nunca he necesitado saber leer ni escribir, no me hace falta. 
Riéndose Antonia me contesta:  ¡Ja jajá! Figúrese que yo le digo a mi hija que no me mande mensajes al celular, si yo no sé leer. Pero a ella, siempre se le olvida. Mire, y me muestra en su teléfono móvil los mensajes de texto de su hija.

Eres increíble Antonia, menos mal que tienes ese carácter tan risueño y despreocupado. Le contesto.

Antonia no cocinaba bien. Yo dejaba el almuerzo listo, cocinaba temprano, antes de irme a trabajar.  Ella se esmeraba en la limpieza de la casa, lavado y planchado de la ropa. Para mí, eso era suficiente. Durante el tiempo que estuvo conmigo Antonia fue una amiga leal que me hacía reír  con sus ocurrencias. Al llegar a casa me olvidaba del estrés laboral de la oficina, del tráfico y demás. Conversábamos algo y luego, ella se iba a su casita alquilada en el cerro. Regresaba al día siguiente.  Trabajaba de lunes a viernes. Siempre llegaba temprano sin faltar un sólo día.  
Antonia nunca quiso que la llevara al dentista para que le pusiera dientes postizos. 
Me va a doler mucho. Decía.   
Ella había venido a Caracas a ver a su hija y conocer la ciudad. No le gustó vivir en un rancho del cerro con  calles llenas de basura. La  inseguridad la tenía angustiada. Al cabo de un tiempo decidió regresar a su pueblo.
Me dijo: Tengo que irme, señora Silvia, porque si no los chavistas se van a llevar a mi papá el día de las elecciones presidenciales para que voté por ellos.   Y eso ella, no lo podía permitir.
Antonia con su risa desdentada, sus sonoras carcajadas y su afable sencillez regresó a su pueblo en los Andes venezolanos. 






lunes, 1 de septiembre de 2014

Canaima y sus anfitriones


A las 9 de la mañana del 16 de Agosto 2010, despegamos del aeropuerto de Puerto Ordaz con destino a Canaima. Previo al abordaje, piloto y copiloto chequeaban la parte externa de la avioneta Cessna, para doce pasajeros. El vuelo duró unos cuarenta minutos.  Nosotros éramos seis. El resto de los pasajeros: Un matrimonio español, una chica japonesa  y tres estadounidenses. Puerto Ordaz, desde el aire, luce una ciudad planificada en pleno crecimiento. La avioneta se alejaba, las nubes cubrían el cielo pero aún podíamos ver muchos islotes con  profusa vegetación.  A media hora de vuelo entramos en un colchón de nubes.  Afuera se notaba el cambio de clima, más húmedo. Nos acercábamos a altas mesetas,  podíamos verlas y empezó a llover. Gruesas gotas salpicaban las ventanillas. No me gusta sentir que los aviones se muevan con las turbulencias. Dejé de tomar fotos y permanecí callada. El  piloto y copiloto intercambiaban datos técnicos entre sí. Pasaron varios minutos que se me hicieron interminables. De pronto, casi oculta por una densa neblina, vi el inicio de una catarata que caía de la cima de una montaña grisácea
¿Era el Salto Ángel? Grité ¡Miren! Todos  tomabamos  fotos. Empezó el descenso ante  un paisaje de exuberante verdor y  un arco iris  ¡Qué maravillosa bienvenida! Los lugareños ofrecían  en venta  souvenirs. Preguntamos, cómo llegar al alojamiento. Un chico nos indicó el camino. Eran las 10:30 am. En el hostal guardaron nuestro equipaje y, provistos del itinerario iniciamos la caminata al puerto de Ucaima. Donde nos esperaba el  guía a Salto Ángel. Podíamos  llevar un morral por persona. Pernoctaríamos allá. Mi hijo Luis Miguel y André, mi sobrino, cargaban cada uno un morral con nuestras cosas. Trajes de baño, gorra, lentes, los teníamos puestos.  Paramos en  el Mirador del Salto de Ucaima a fotografiar su caída de agua color ámbar.
En el puerto de Ucaima, aguardaban el guía Toni y el motorista de la barcaza. Toni, muy locuaz, empezó una perorata sobre la ruta. A la vez, nos proveía salvavidas que no debíamos quitárnoslo. Navegaríamos cuatro horas por el río Carrao en curiara con motor fuera de borda.  Toni  asignaba los puestos en la curiara a los veinte turistas. Dijo: -Soy responsable de ustedes hasta el fin de su viaje. Presagié  una gran aventura.  Estos jóvenes pemones de piel cobriza, cabello azabache, facciones finas, vivaces ojos negros, eran unos líderes capaces de infundir confianza a gente de diferentes latitudes. Al partir, todos nos empapamos. Toni comentó: -Permanecerán  mojados todo el viaje, no se preocupen por secarse-. El calor apretaba con furia.  

Los pasajeros desembarcamos en Mayupa,  excepto el  motorista y Toni, La curiara cruzaría los rápidos y nosotros debíamos  caminar media hora. Más adelante abordaríamos nuevamente la chalana. Ya en el río, Toni, señalando un lugar, gritó ¡una danta! el cuadrúpedo grande y gris emergía del agua para adentrarse en la selva.  Durante toda la ruta pudimos ver los tepuyes desde diferentes ángulos. Por fin, llegamos al campamento  Kerepakupai – Merú o Salto Ángel. Era una gran explanada vacía con piso de cemento, techo metálico y un solo baño. Inmediatamente Toni nos condujo hacia una selva de gigantescos árboles plagados de orquídeas y bromelias epífitas. A mi mamá le dijo: Ud. No sube doñita… ella suspiró aliviada.  Emprendimos el ascenso a la montaña. mi prima Patricia y yo, llegamos a la cumbre jadeando y jurando que haríamos ejercicios. Al ver frente a nosotras la cima del Auyan-tepuy  desde donde se desprende la cascada  más alta del mundo, se nos olvidaron los achaques. Permanecimos en la cumbre con nuestros hijos, más de una hora inhalando toda la energía que emanaba del Salto Ángel.  
 Llegamos al campamento un poco antes de anochecer.  La escena era otra. Guindaban del techo unas cien hamacas iguales, cubiertas por enormes mosquiteros, para igual número de turistas. Mamá Inés, había reservado nuestras seis hamacas. En un ambiente bucólico una enorme mesa recibiría a cien comensales. Al fondo, apoyados en una pared sin techo, se cocinaban a la brasa, cantidad de pollos ensartados en troncos. Los comensales muy limpitos y acicalados nos sentamos a la mesa. Cual torbellinos aparecieron Toni y un par de ayudantes a servirnos orondos platos con trozos de pollo doraditos, acompañados de ensalada y patacones fritos. No miento si digo que ese ha sido uno de los pollos en braza más deliciosos con que he deleitado mi paladar, en mi vida. Una noche de estrellas en medio de la selva pemona conversé  en inglés con unos australianos sentados frente a mí. Cual Torre de Babel la gente hablaba  en diferentes lenguas. Satisfechos y rendidos cada quién se enchinchorro cuando el sueño lo envolvió.  De regreso al pueblo de Canaima, caminamos sus calles, nos bañamos en su hermosa laguna y enrumbamos con Toni, en curiara y a pie, a Salto del Sapo. Otra inolvidable aventura.

viernes, 27 de junio de 2014

Campus UCV Patrimonio Mundial

"Nubes flotantes" en el Aula Magna de la UCV
Alexander Calder. Estadounidense. (1898-1977)
La Universidad Central de Venezuela (UCV), esta celebrando sesenta años en su actual campus, declarado Patrimonio Mundial, Cultural y Natural de la Humanidad por la UNESCO en el año 2000. La fundación de la universidad, como tal, data de 1721. El arquitecto venezolano Carlos Raúl Villanueva (1900-1975), concibió la estructura, diseño y creación del actual campus universitario y para llevarlo a cabo convocó a un grupo de destacados artistas  venezolanos y del mundo, escultores, pintores, paisajistas, para que ejecutaran diversas piezas para la ciudad universitaria. Todo este esfuerzo de trabajo y arte, el Arq. Villanueva, - considerado el más importante arquitecto de la Venezuela del Siglo XX, impulsor de la arquitectura moderna en su país-, lo nombró como "la síntesis de las Artes". 


En palabras de la UNESCO el campus universitario  "... constituye un ejemplo de los más altos ideales del urbanismo, la arquitectura y el arte, representativo de la utopía moderna, que expresa el anhelo por alcanzar un mundo ideal de perfección para una sociedad y hombres nuevos". 
Los edificios, jardines y espacios del campus albergan numerosas obras de arte. Aquí sólo reseñamos algunas de ellas.
Mural curvo  - 1954
Pascual  Navarro. Venezolano.

 (1923-1986)
Pastor de Nubes 1953
Jean Arp. Francoalemán

  (1886-1966)


Numerosas esculturas de Pascual Navarro adornan el campus de la UCV. Esta pared de concreto curvo soporta este hermoso mural de mosaicos vítreos industriales, que separa los espacios abiertos de la Plaza Cubierta y del espacio de la salida lateral del Paraninfo.










La escultura Pastor de Nubes, también llamada nube broncificada, es una nube que se ha puesto de pie, que predica y enseña en actitud variable de poesía y de ensueño. La escultura descansa en el suelo para lograr una impresión mas humana y el  bronce se destaca de un color claro, teniendo como fondo una cerámica de Mateo Manaure. 



Mateo Manaure, convocado por el Arq. Villanueva para participar en "La síntesis de las artes" de la UCV, aporta 26 de sus propias obras y además funge como supervisor de las demás obras de arte. El Bi mural de Manaure aporta color al espacio abierto aledaño a la Plaza Cubierta, Aula Magna, Biblioteca y otras áreas. 
Bi mural. Concreto y cerámica  glaseada. 1954.
Mateo Manaure (1926 - ) Venezolano.
"La Ciencia" es sólo una de las obras de Narváez en el campus de la UCV. a su regreso de  París fue llamado por el Arq. Villanueva para realizar varias esculturas, las cuales se caracterizan por sus  rasgos indígenas, muy étnicos, negroides y ser voluminosas. 
La Ciencia
Francisco Narváez. Venezolano

 (1905-1982)

Jesús Soto y su 'visión del movimiento'.  Aunque de él se decía que sólo hacía rayitas.  Su constancia y el buscar lo que su intuición, avidez, le indicaba, hasta que  logra demostrar que su obra 'se movía'. Sus esculturas son  completas  cuando el espectador se involucra y las penetra. Sus  líneas de diferentes colores  por fin se movieron y surge  "La cajita para Villanueva".

Escultura Cinética Hierro policromado
1957. Jardín del Cafetín.
Jesús Soto. Venezolano

(1923-2005)


Arco de concreto a la entrada a la UCV
2 Kms2 alberga el campus de la UCV, incluye cuarenta edificios, uno de los cuales es el Hospital Universitario de Caracas,  el Arq. Villanueva personalmente supervisó la obra durante más de 25 años hasta que su quebranto de salud le impidió continuar, a finales de los años sesenta. 
En 1942 durante el gobierno del Presidente Isaías Medina Angarita se comienzan los estudios  del proyecto para la construcción del campus de la ciudad universitaria. Se inaugura el 2 de Marzo de 1954, durante el gobierno de Marcos Pérez Jimenez. El Campus de la Universidad Central de Venezuela (UCV), es considerada una de las más grandes creaciones de arquitectura mundial del Siglo XX.

jueves, 15 de mayo de 2014

Mirar no cuesta nada

En la oficina a Marcelo  le dieron la tarde libre.   Y, él decide visitar  a  Sofía, su novia, en su nuevo empleo como promotora de una marca de whisky en un restaurante de Caracas. El trabajo consiste en acercarse a la mesa de los comensales recién llegados y con una amplia sonrisa insinuante, coqueta, invitarlos a beber la bebida espirituosa que promociona.
Así conoceré el prestigioso  piano bar en el que trabaja Sofía, de repente hasta me brinda un vaso de wiski por cuenta de la casa. Piensa para sí mismo, Marcelo.
Se sienta en la barra... busca a su mujer con la mirada.
¿Qué haces aquí? ¿Por qué no estás en tu oficina? Le pregunta Sofía un poco contrariada, cuando  ve a Marcelo sentado en el bar.
 Vaya Sofía, nunca te había visto tan maquillada, no te conocía ese pantalón  que te queda tan apretadito; y ¿esos tacones tan altos?
Es mi ropa de trabajo, tengo que promocionar mi producto y es así cómo nos vestimos las promotoras.
Ya veo, te ves muy sugerente  ¿Alguna posibilidad de brindarme,  tú sabes un trago,  una degustación de tu wiski? y le lanza esa mirada lujuriosa que ella conoce muy bien. 
Ni lo pienses Marcelo,  mejor te vas, estoy trabajando y contigo aquí no me siento  nada cómoda.
Marcelo pide una limonada al tiempo que dos hombres se sientan a su lado mientras esperan que les asignen una mesa en el comedor. Sofía se  acerca a los caballeros para sugerirles pidan al barman el whisky que  promociona.  Ellos conversan con Sofía, le hacen preguntas, sonríen y aceptan su consejo, a los piropos de ellos Sofía responde con sonrisas al tiempo que indica al barman les sirva sus wiskis. Cuando Sofía se retira uno le dijo al otro en voz clara ¿Viste ese culito? Pues claro, está punto de caramelo.  ¡Vamos! ¡mirar no cuesta nada!





domingo, 4 de mayo de 2014

Las Orquídeas primorosas.


  • Sabías que el nombre  "Orquídea" viene del griego Orchis, que significa testículo, debido  a que la primera planta de esa especie descrita por el sabio griego Teofrasto decía "planta particular, en la base donde nacen las hojas se encuentran dos pequeñas pelotas arrugadas que semejan los testículos de los perros".
  • Sabías que Confucio llamaba a las orquídeas "La  reina de las plantas fragantes".
  • Sabías que las orquídeas existen desde hace aproximadamente 15 millones de años.
  • Sabías que las orquídeas de diferentes especies, híbridos, están regadas por todo el mundo hasta unos 5000 metros de altitud entre el trópico de Cáncer y el Trópico de Capricornio.
  • Sabías que los Polos Norte y Sur son los únicos lugares del mundo donde no se han encontrado jamás, hasta ahora, orquídeas. Y vamos a dejarlo hasta aquí.

En Venezuela del 25 al 27 de Abril de 2014 se llevó a cabo la LXX Exposición Nacional Orquídeas organizada por el Comité de Orquideología de la Sociedad Venezolana de Ciencias Naturales. Mas de 800 plantas y miles de flores, entre especies e híbridos de orquídeas, pudimos apreciar los que asistimos a este maravilloso evento.  
Todas las orquídeas son bellas. La naturaleza nos la regala para todos los gustos, algunos prefieren las especies, otros los híbridos. Hay de todos los colores: amarillas, blancas, morados, lilas, azules, marrones, fucsia, combinados. Hay también diversas formas y tamaños.

A continuación  comparto algunas fotos de mis orquídeas favoritas de esta Exposición. 
Cattleya 
Miltonia Maui Mist "Golden Gate"
Phalaenopsis
Phalaenopsis
Vanda
Epidendrum prismatocarpum
Cattleya híbrido
Con mi mamá, Inés, en la
LXX Exposición de Orquídeas en
Caracas - Venezuela.
Si vives en Caracas y eres aficionado a  las orquídeas puedes integrarte al Comité de Orquídeas de la Sociedad Venezolana de Ciencias Naturales (SVCN), fundada en 1941, que promueve por medio de  exposiciones, cursos y talleres, la adquisición de  conocimientos así como la concientización en cuanto a la protección y conservación de nuestros recursos naturales. Son gente encantadora te darán la ¡Bienvenida! con los brazos abiertos.

viernes, 14 de marzo de 2014

Yuleixsy

Noche oscura, se fue la luz eléctrica  en el cerro. La pequeña Yuleixsy de doce años, mece en su cuna y arrulla con suave canto al bebé,  su medio hermano. Hijo de su mamá y su actual marido.
-¡Duérmete niño lindo que si no te duermes vendrá la bruja y te llevará!

En la mesa de noche hay  una vela que alumbra débilmente la habitación. Atraviesa el techo del cuarto una cuerda en el que se ven colgados pañales de tela, pantalones, franelas, faldas, interiores, que se agitan con el viento que penetra en el rancho y proyectan lúgubres sombras sobre la cama, sobre el bebé y sobre Yuleixsy.
La atmósfera es pesada, se respira hediondez combinado con olor a sopa de pescado y cigarro.
El bebé llora, calla, llora cada vez con mayor intensidad. Da la impresión que no va a dejar de llorar nunca pero el cansancio lo vence y rendido se duerme.

Yuleixsy muere de sueño, siente sus ojos pesados, se le cierran solos. Por más que intenta mantener los ojos abiertos, no puede, sus esfuerzos son vanos. Duerme a ratos, cuando despierta canturrea la canción de cuna: ¡Duérmete mi niño! ¡duérmete ya!
Fuera llueve a cántaros, se escuchan ruidos molestos como que revientan cuetes o ¿son disparos? Dentro del rancho oyen los ronquidos del abuelo que duerme en la sala comedor devenida en las noches en habitación de los viejos.  En el otro cuarto duerme la mamá de Yuleixsy. Su marido aún  no ha llegado.  

Yuleixsy tiene órdenes de no dormirse hasta que el niño se duerma primero. La vela está a punto de apagarse. La niña cabecea, los ojos se le cierran. Se adormece y empieza a soñar. 
Se ve en el colegio, la maestra le sonríe y la felicita por sus buenas calificaciones. Esta en el recreo jugando con sus amiguitos, el sol brilla  esplendoroso, escucha el canto de pajaritos, un colibrí agita velozmente sus alas mientras se alimenta del néctar de una sábila. Yuleiksy lo contempla arrobada. Es una niña feliz acariciada por los rayos del sol.

Duérmete mi niño duérmete ya! Apenas se le escucha canturrear, entre sueños a Yuleixsy.
Momentos después sueña hallarse en una finca, es la casa de su papá, La casa es grande señorial. Papá desciende de su caballo, ella se acerca corriendo a saludar a padre. Él la besa con amor en la frente, entran juntos a la casa. De pronto Yuleixsy siente un tremendo manotazo en la cabeza. Despierta y ve con horror que es el marido de su mamá que le grita:
-¡Muchacha bruta! ¡el bebé llorando y tú durmiendo no sirves para nada!
La toma de los brazos, la sacude con fuerza Yuleixsy impávida del terror pide perdón:
-¡No volverá a suceder señor! ¡Lo siento! ¡No me pegue! ¡Ay! no me pegue más!
Yuleixsy sale corriendo hacia el baño se echa agua en la cara. Sacude la cabeza, con ojos asustados, le tiembla el cuerpecito. Sin embargo,  empieza a canturrear.
Duérmete mi niño duérmete ya  que sino la  bruja mala vendrá y nos llevará!
-¡Tráeme al bebé,!- grita la madre.
Mientras la madre da de mamar al bebé, Yuleixsy cierra los ojos y se vuelve a quedar dormida por unos instantes. No le da tiempo de soñar.
Ya es de día. Yuleixsy se baña con la poquita agua que llega al rancho. Se cambia para irse al colegio. Desayuna una arepa untada con margarina y café con leche. Su mamá le grita desde su habitación.
-Ya no vas a ir al colegio. Te necesito aquí para que cuides al bebé.
Yuleixsy implora:
Mamá no, por favor! ¡yo cuidaré a mi hermanito toda la noche! ¡no me quites mi colegio! Mamá.
Afuera el sol caraqueño benigno y luminoso sale para todos con sus dorados rayos, la gente sencilla, baja las escaleras del cerro a tomar el transporte para ir a sus trabajos, al colegio, a sus obligaciones cotidianas. Yuleixsy desciende las escaleras y se encuentra con sus amiguitas. La niña ahora ríe y corre a tomar el jeep  que las llevará a su colegio, es el edén de Yuleixsy.







martes, 4 de marzo de 2014

Un diente de Ajo al día

El Ajo ¿Un remedio casero? ¿Estimulante  sexual?
Cuando recibí la invitación al almuerzo anual  del  Comité de Orquídeas de Caracas, decidí que esta vez sí iría. Había dejado de asistir por muchos años a los  eventos  anuales de la asociación.
¡Qué horror! Pensé cuando llegué…  Habrá gente nueva… creerán que me estoy colando… tal vez ni me reconozcan los miembros antiguos.
Entré al salón, busqué con la mirada  rostros conocidos pero no vi a nadie de  mi época.  Me acerqué a las dos mesas que ya estaban totalmente ocupadas y dirigí un saludo general. Fui a sentarme en una de las sillas de las mesas vacías.

   Ya llegará algún conocido… Pensé. Me estaba sirviendo un refresco cuando siento que alguien habla y me dice si podía ocupar uno de los puestos de la mesa.
    Por supuesto que sí… soy la primera en esta mesa. Respondo.
       No nos conocemos, no la he visto antes en los eventos del Comité de Orquídeas. Me dijo.  
   Es que tengo años que no asisto a los eventos que organizan. Le contesté.
     Yo soy miembro fundador del Comité. Me llamo Liberto Ferri. Se presenta el caballero.
      ¿Es usted miembro fundador?… ¡Uy, que honor… muchos años ah! Encantada de conocerlo… yo      pertenezco al Comité desde 1998 y estoy al día con mis cuotas... por si acaso.  Dije sonreída.
          ¡Ah! Bueno, eres parte desde hace dieciséis años… Todas las orquídeas que ves como centro de mesa  son de mi vivero. He traído más de sesenta orquídeas donadas para la rifa.  Ayer las transportamos  a Caracas desde mi vivero que está en Los Teques.
Y así entablamos una agradable conversación a la que luego se unieron otras personas que se fueron incorporando a nuestra mesa.
En eso, Liberto   dice  ¿Qué edad me echan?
Pues ¡Ohm! Lo miramos bien todas las señoras.
 Liberto es un hombre de más de un metro ochenta, camina erguido, es de tez muy  blanca, vivarachos ojos azules, pelo canoso, de contextura delgada y musculosa, posee un bronceado natural. Este caballero nos estaba desafiando a que adivináramos su edad, y nosotras le tomamos la palabra. Empezamos a especular en voz alta. Para ese momento éramos en esa mesa puras mujeres y  el hijo preadolescente  de una de ellas, y Liberto nuestro nuevo amigo.
Tendrás como unos   74 años. Me aventuro yo en contestar.
Tal vez un poco más… ¿78? Interviene otra señora.
 Pues ya tengo noventa años. Nos contesta sin esperar más, Liberto.
¡¡¡No!!! en serio. Exclamamos todas al unísono.
¿Quieren saber cuál es mi secreto?
¡¡¡Sí!!! Respondemos.
Soy vegetariano desde niño… nunca he comido carne, no fumo, no bebo... bueno sólo  vino, me mantengo activo… trabajo todos los días… ¡yo mismo me encargo de mi vivero!… hago ejercicios… practico natación y  todos los días como un diente de ajo y un cambur (plátano), a eso de las 10:00 am. Nos revela Liberto.


El ajo tiene poderes extraordinarios… Al machacarse el diente de ajo se crea un potente antiséptico. Continúa.
 Si, yo siempre aderezo la comida con bastante ajo. Comento.
Y a partir de allí nuestro amigo  nos dio una cátedra de las propiedades del ajo.
Quedé tan impresionada con el relato de Liberto que me puse a investigar sobre las bondades del ajo. He aquí lo que averigüé.
Se han encontrado en las tumbas egipcias bulbos de ajo al natural. En la del faraón Tutankamón hallaron varios bulbos completos. Ellos estaban convencidos de que el ajo poseía el secreto del vigor físico.  A los obreros que trabajaban en la construcción de las pirámides se les proveía dientes de ajo.
El ajo pertenece a la familia de las liliáceas, es un “lirio”. Se dice que el simple olor del ajo obra maravillas en nuestra salud. El sabio romano Plinio el Viejo detallaba 61 remedios  hechos de ajo para curar enfermedades y dolencias, hemorroides, úlceras pépticas, asma, convulsiones, sarampión, catarro común. Los curanderos indostanos del siglo V recomendaban el ajo para mejorar la voz y el intelecto; los persas medievales, para la buena circulación de la sangre. Los chinos lo utilizaban como sedante. Los médicos militares durante las dos guerras mundiales, utilizaron el zumo de ajo para evitar la septicemia y la gangrena. Esta afirmación fue confirmada cuando un científico ruso descubrió que el jugo de ajo es capaz de matar todas las bacterias de un cultivo en el lapso de tres minutos. El zumo de ajo puede  reducir el nivel de azúcar en la sangre de los diabéticos y atacar espectacularmente al colesterol. El ajo se puede utilizar como insecticida.
Como ama de casa siempre he utilizado el ajo para condimentar las comidas, indistintamente lo compro en polvo, en escamas  o líquido. Pero ahora me estoy inclinando en comprarlo al natural, fresco. Aún no he probado comerme un ajo crudo pero estoy en el proceso mental de lograrlo. Es que uno siempre teme al mal olor del aliento a ajo después de comerlo crudo. En fin, veremos cómo me va.

Impresiona la  reseña de vida del amigo Liberto. Actualmente se está preparando para competir en Agosto 2014, en una Olimpiada deportiva que se celebra cada año y esta vez será en Canadá. Él va  a representar a Venezuela en la competencia de natación en su categoría. 
Dice que la va a ganar porque no hay competidores de su edad. Tiene medalla de oro  nadadores de 80 y 85 años de edad. Aún tiene otros tipos de obstáculos que vencer, los burocráticos. Nos reveló que este régimen de gobierno no favorece a los deportistas. Si no lo apoyan irá por su cuenta. Va por la presea de oro en la categoría deportiva  de nadadores de  90 años ¡Lo logrará!