El Ajo ¿Un remedio casero? ¿Estimulante sexual?
Cuando recibí la invitación al
almuerzo anual del Comité de Orquídeas de Caracas, decidí que
esta vez sí iría. Había dejado de asistir por muchos años a los eventos anuales de la asociación.
¡Qué horror! Pensé cuando llegué… Habrá
gente nueva… creerán que me estoy colando… tal vez ni me reconozcan los miembros
antiguos.
Entré al salón, busqué con la
mirada rostros conocidos pero no vi a
nadie de mi época. Me acerqué a las dos mesas que ya estaban
totalmente ocupadas y dirigí un saludo general. Fui a sentarme en una de las
sillas de las mesas vacías.
Ya llegará
algún conocido… Pensé. Me estaba
sirviendo un refresco cuando siento que alguien habla y me dice si podía ocupar
uno de los puestos de la mesa.
Por
supuesto que sí… soy la primera en esta mesa. Respondo.
No nos
conocemos, no la he visto antes en los eventos del Comité de Orquídeas. Me
dijo.
Es que
tengo años que no asisto a los eventos que organizan. Le contesté.
Yo soy
miembro fundador del Comité. Me llamo Liberto Ferri. Se presenta el
caballero.
¿Es usted
miembro fundador?… ¡Uy, que honor… muchos años ah! Encantada de conocerlo… yo pertenezco al Comité desde 1998 y estoy al día con mis cuotas... por si acaso. Dije sonreída.
¡Ah! Bueno, eres parte desde hace dieciséis años…
Todas las orquídeas que ves como centro
de mesa son de mi vivero. He traído más de sesenta orquídeas donadas para la
rifa. Ayer las transportamos a Caracas desde
mi vivero que está en Los Teques.
Y así
entablamos una agradable conversación a la que luego se unieron otras personas
que se fueron incorporando a nuestra mesa.
En eso,
Liberto dice ¿Qué
edad me echan?
Pues ¡Ohm! Lo miramos bien todas las
señoras.
Liberto es un hombre de más de un metro
ochenta, camina erguido, es de tez muy blanca, vivarachos ojos azules, pelo canoso,
de contextura delgada y musculosa, posee un bronceado natural. Este caballero nos
estaba desafiando a que adivináramos su edad, y nosotras le tomamos la palabra.
Empezamos a especular en voz alta. Para ese momento éramos en esa mesa puras
mujeres y el hijo preadolescente de una de ellas, y Liberto nuestro nuevo amigo.
Tendrás como unos 74 años. Me aventuro yo en contestar.
Tal vez un poco más… ¿78? Interviene otra señora.
Pues ya tengo noventa años. Nos contesta sin esperar más, Liberto.
¡¡¡No!!! en serio. Exclamamos todas al unísono.
¿Quieren saber cuál es mi
secreto?
¡¡¡Sí!!! Respondemos.
Soy vegetariano desde niño… nunca he comido carne, no fumo, no bebo... bueno sólo vino, me mantengo activo… trabajo
todos los días… ¡yo mismo me encargo de mi vivero!… hago ejercicios… practico
natación y todos los días como un diente
de ajo y un cambur (plátano), a eso de las 10:00 am. Nos revela Liberto.
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El ajo tiene poderes extraordinarios… Al machacarse el diente de ajo se
crea un potente antiséptico. Continúa.
Si, yo siempre aderezo la comida con bastante ajo. Comento.
Y a partir de allí nuestro amigo nos dio una cátedra de las propiedades del
ajo.
Quedé tan impresionada con el
relato de Liberto que me puse a investigar sobre las bondades del ajo. He aquí
lo que averigüé.
Se han encontrado en las tumbas
egipcias bulbos de ajo al natural. En la del faraón Tutankamón hallaron varios
bulbos completos. Ellos estaban convencidos de que el ajo poseía el secreto del
vigor físico. A los obreros que
trabajaban en la construcción de las pirámides se les proveía dientes de ajo.
El ajo pertenece a la familia de
las liliáceas, es un “lirio”. Se dice que el simple olor del ajo obra
maravillas en nuestra salud. El sabio romano Plinio el Viejo detallaba 61
remedios hechos de ajo para curar
enfermedades y dolencias, hemorroides, úlceras pépticas, asma, convulsiones,
sarampión, catarro común. Los curanderos indostanos del siglo V recomendaban el
ajo para mejorar la voz y el intelecto; los persas medievales, para la buena
circulación de la sangre. Los chinos lo utilizaban como sedante. Los médicos
militares durante las dos guerras mundiales, utilizaron el zumo de ajo para
evitar la septicemia y la gangrena. Esta afirmación fue confirmada cuando un
científico ruso descubrió que el jugo de ajo es capaz de matar todas las
bacterias de un cultivo en el lapso de tres minutos. El zumo de ajo puede reducir el nivel de azúcar en la sangre de los
diabéticos y atacar espectacularmente al colesterol. El ajo se puede utilizar
como insecticida.
Como ama de casa siempre he
utilizado el ajo para condimentar las comidas, indistintamente lo compro en
polvo, en escamas o líquido. Pero ahora
me estoy inclinando en comprarlo al natural, fresco. Aún no he probado comerme
un ajo crudo pero estoy en el proceso mental de lograrlo. Es que uno siempre
teme al mal olor del aliento a ajo después de comerlo crudo. En fin, veremos
cómo me va.
Impresiona la reseña de vida del amigo Liberto. Actualmente se
está preparando para competir en Agosto 2014, en una Olimpiada deportiva que se
celebra cada año y esta vez será en Canadá. Él va a representar a Venezuela en la competencia de
natación en su categoría.
Dice
que la va a ganar porque no hay competidores de su edad. Tiene medalla de
oro nadadores de 80 y 85 años de edad. Aún tiene otros tipos de
obstáculos que vencer, los burocráticos. Nos reveló que este régimen de gobierno
no favorece a los deportistas. Si no lo apoyan irá por su cuenta. Va por la presea
de oro en la categoría deportiva de
nadadores de 90 años ¡Lo logrará!



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