lunes, 22 de abril de 2013

Esther, una pintora naif.

Antes de publicar las pinturas de Esther, la llamé a Madrid para contarle que iba a comentar algunos de sus cuadros.  El título de esta entrega incluía su apellido, pero.., Esther, tímida, modesta (no gusta de los protagonismos), me pidió que sólo la identificara por su nombre, su apellido no es común. Esther, cumplí. 

Sus cuadros pintados al óleo, son hechos algunos sobre cartón grueso, muchos de ellos que encuentra en la calle, los recoge y los recubre con pintura blanca especial, también pinta  lienzo o sobre madera. No hay límite, basta que vea tirado un gran trozo de algún material pintable y que 'su ojo', su imaginación, visualice como digno para imprimirle una obra de arte. 

Inspirado en una isla de Noruega, cercana al Polo Norte. Un bote pesquero que desafía los mares fríos, el peligro de aventurarse  en estas aguas oceánicas en busca de bacalaos, arenques, anchoas, sardinas o cangrejos.

La ciudad de Graz, en Austria. nombrada capital europea de la cultura. Ciudad universitaria por excelencia.

Paisaje de una campiña inglesa. Clima lluvioso por ello, diferentes tonalidades de verdes en sus campos. Inglaterra.

Botas de Esther con las que practica senderismo  y  recorre mundo. El fondo es una campiña
de las Islas Canarias - España.

¿Qué la pintura da dinero?.., Esther, nosotras sabemos que en vida a muy pocos... no todos fueron como Dalí o Picasso. Ellos, sí pudieron disfrutar de fortuna producto de sus pinturas. Pero esa no ha sido la realidad para tantos otros pintores famosos, cuyas obras hemos podido apreciar juntas.
El pasado mes de Febrero 2013, visitamos la exposición de los Impresionistas y Post Impresionistas de la Fundación Mapfre de Paseo Recoletos, 23. Admiramos las pinturas de Vicent Van Gogh, vivió y murió pobre, pero él era consciente de su gran talento. Otro, Gauguin era tan pobre que no podía mantenerse, menos a su familia; Modigliani, dotado de un talento extraordinario vivió pobre y desgraciado, murió de tuberculosis; Monet, considerado como el padre del Impresionismo pero en vida no reconocieron su maravilloso talento, fue otro pintor paupérrimo.
La grandeza de estos artistas, famosos post mortem, está en que ninguno de ellos renunció a su arte. Ironías del destino ahora sus obras cuestan fortunas incalculables. No es tu caso, pero lo que te quiero decir, es que no renuncies a tu talento ¡Pinta, pinta y sigue pintando! Quizá  buscar alguien con el talento comercial suficiente para que coloque tus cuadros en el mercado del arte... y de repente una ¡Exposición!

¡Felicitaciones, Esther! Me comentaste, ...hay mucha gente que pinta. Te respondo, tus obras transmiten... eso es lo importante... al menos a mí, 'me hablan'.


FIN

Silvia.

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