viernes, 18 de marzo de 2022

Peregrinas

 Peregrinas

Qué tarde agradable disfrutamos las peregrinas ayer (17/03/2022), en la pastelería San Antonio de Miraflores. Nos llamamos peregrinas porque nos hemos propuesto recorrer algún día el camino de Santiago. Debemos emprenderlo pronto por la edad, somos señoras mayores saludables y con espíritu joven, dueñas de similar ímpetu de cuando ingresamos en el año 1969 a la Escuela de Letras de la Universidad Católica del Perú. Aunque comunicadas por WhatsApp algunas no nos veíamos  desde hace 40 años o más. Ergo, no nos hubiésemos reconocido de encontrarnos en la calle. 

La amistad es un asunto delicado, se  comparten criterios, pensamientos, pareceres, momentos. Por otro lado, también implican diferencias en gustos, preferencias, opiniones. Conviene no sacrificar esa diversidad si queremos emprender un viaje juntas que demandará sacrificios, momentos duros, que constituyen en sí, una entrega, una prueba que marca al peregrino de por vida. Es un asunto que tenemos que tener muy en cuenta.

Esta primera reunión de las peregrinas después de medio siglo de no verse algunas de ellas, constituyó un reconocerse en el apogeo de la adultez, en el casi último tramo de vida independiente del ser. En la plenitud prolongada de nuestras vidas como terrícolas.


Vivimos una tarde deliciosa evocando recuerdos, anécdotas de aquel primer año en la universidad. Cada peregrina degustó un sanguche con té, café, jugo, un mousse de lúcuma o fresa. La tartaleta de durazno estaba deliciosa.  Fue un reencuentro muy agradable de universitarias del ayer. Un desborde de simpatía, de recuerdos vividos en la facultad de Letras de la PUCP, plaza Francia, Lima. Conversamos toda la tarde, las horas pasaron volando. Hablamos de fulano y de mengano; juzgamos conductas, evocamos emotivos recuerdos, razones, anécdotas, sobre tal profesor, ¿te acuerdas de fulanito (a)? en la época de la llegada del hombre a la luna por primera vez y ¿Dónde estabas tú? Bueno yo, vi la llegada del hombre a la luna en la TV en blanco y negro, del cafetín de Lister o Ramón, ya ni recuerdo bien el nombre del dueño del cafetín de Letras de aquella época.

En fin, cada quién atesora los recuerdos a su manera que no necesariamente coinciden con los de tus compañeros. Mirando el pasado, te das cuenta que no se tiene la misma manera de interesarse y de ver lugares, hechos, momentos. Estas vivencias, estas realidades son las que el peregrino debe tener en cuenta si emprende el camino en compañía. Fue una tarde deliciosa, la luminosidad del sol miraflorino nos acompañó e ilumino los rostros de las peregrinas en la terraza. Muy contentas de haber compartido juntas una deliciosa tarde con buena y divertida  conversa nos despedimos las chicas del ayer. ¡Hasta pronto, peregrinas!

 

2 comentarios:

  1. Querida Galadriel...gracias por compartir tus experiencias narradas de la manera tan simpática como nos tienes acostumbrados.
    Qué gran proyecto el que se han propuesto...y también cuan importante lo que mencionas "Conviene no sacrificar esa diversidad si queremos emprender un viaje juntas que demandará sacrificios, momentos duros"..
    Les deseo lo mejor!!

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    1. ¡Gracias Rosi!por tus palabras y buenos deseos. Esperemos se cristalice.😍

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