miércoles, 23 de marzo de 2022

Sorpresas te da la vida



 

 Sorpresas te da la vida

Museo del Vestido Madrid- España

La verdad es que a veces uno no entiende a la gente así los conozcas de años. Por ejemplo, mi amiga Selma me contó que cuando regresó a Lima después de muchos años de vivir allende fronteras, al poco tiempo de su llegada la invitó a almorzar su amiga Renata. Ella fue. 
Ya en casa de su  amiga, de repente ésta le pregunta ¿te quieres probar ropa que ya no voy a usar? Claro, por qué no, me la pruebo, le contestó Selma. En realidad, era la primera vez en su vida que se iba a probar ropa usada de otra persona. Las amigas fueron a una de las habitaciones de cuyo closet Renata extrajo un maletín de plástico de los que venden en los mercados de Lima, del cual iba sacando la ropa que Selma se probaría y que Renata no usaría más. Mientras las amigas conversaban, Renata aprobaba con un Sí o con un No, lo que consideraba le quedaba bien a Selma, entre blusas, pantalones, polos, sostenes.  Renata del maletín retiró vestidos de tela atigrada, con rayas animal style, Selma al verla separar los vestidos, pensó, debe ser que no está segura si los regalará o no y se alegró de ello, porque no iban con su personalidad usar vestidos de telas atigradas. En fin, mientras conversaban amenamente las amigas. Al terminar con las pruebas de la ropa de Renata; Selma se quedó con el maletín de plástico que contenía los polos, blusas, sostenes, fustanes, pantalones que se llevaría consigo, con el encargo expreso de Renata de devolverle la bolsa de plástico. Pasaron los meses llegó el tiempo de la pandemia y la inmovilidad social. 
                                                                                                 
Museo del Vestido de Madrid - España
         
Un día Renata llama por teléfono a Selma. Hablan las amigas, y Renata le pregunta si estaba usando su ropa, a lo que Selma le contesta con inocente sinceridad, No, la llevé a la parroquia, pero me quedé con algunas prendas de tu ropero. Del otro lado del teléfono, escuchó unas emocionales palabras de desaprobación: ¡Cómo se te ocurre haber regalado mi ropa… me la hubieras devuelto! … Selma, empalideció, no se esperaba esas palabras de disgusto de Renata y le contestó:  Cómo te voy a devolver la ropa, si tú me la habías regalado … tú no la querías, por eso me la disté … Bueno yo tampoco la iba a usar y la llevé a la parroquia. Ellos las destinan a gente necesitada. Selma nunca se imaginó esa furia de Renata por haber regalado una ropa que por el olor a guardado que emanaba se intuía, fácilmente, que había estado guardada en ese maletín de plástico por largo tiempo. Por otro lado, Selma cuenta que le recalcó a Renata que se había quedado con algunas prendas de su ropero.  Pero, a la vez intuye, que seguro le molestó que le dijera que no era ropa de marca de diseñador como Cristian Dior, Dolce & Gabana o Carolina Herrera … En fin, Selma dice que este incidente le ha servido de lección, la próxima vez ante cualquier desavenencia amical, mirará al techo y empezará a contar mentalmente del uno al cien.  Aprendió varias cosas 1) A veces no hay que ser tan sinceros, es mejor callar, tragarte, tu sinceridad en aras de la amistad, es mejor hacerse la tonta; 2) uno nunca sabe cómo tiene su corazón ese amigo (a) ¿valora más lo material que lo espiritual? Muchos se pasan la vida rezando, persignándose, asisten a misa, comulgan, rezan el rosario, todo es cuento, pues no practican la caridad; 3) Nunca llegas a conocer el Yo interior de otra persona, por ende, es mejor ser precavidos y enmudecer. Como decían las abuelas de antes: ver, oír y callar ¡qué palabras sabias, de la abuela Matilde!  

Cristóbal Balenciaga (Guipúzcoa 1895-1972)
                           "Un modisto debe ser un arquitecto para los planos, 
                             escultor para las formas, pintor para el color, 
                             músico para la armonía y 
                             filósofo en el sentido de las proporciones".  

                                                                                        C. Balenciaga 



 

 

 

 



1 comentario:

  1. Interesante relato, en la vida vamos aprendiendo, es bueno reflexionar sobre cada acto pero siempre tratando de no juzgar.

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